jueves 18.07.2019

Las elevadas rentas que piden en las calles céntricas provocan una desbandada comercial

Los expertos opinan que los proyectos se trasladan a otras zonas porque los propietarios no bajan sus expectativas

Las elevadas rentas que piden en las calles céntricas provocan una desbandada comercial

La contención del consumo por parte de los coruñeses continúa mellando los balances de los establecimientos de proximidad, pero esta circunstancia ha llevado a un cambio de estrategia empresarial que ha dejado a muchas de las que fueron las principales arterias comerciales de la ciudad medio huérfanas. Los expertos achacan los cierres en puntos como Federico Tapia o la avenida de Oza y la falta de recuperación total en calles como San Andrés a las altas expectativas económicas de los propietarios de los bajos, muchos de los cuáles todavía tienen la mente en las cuotas mensuales de antes de la crisis.


Unas de las primeras en padecer la desbandada de los comerciantes fueron la calle Barcelona (en el tramo final, fundamentalmente) y San Andrés, en donde en la actualidad hay varias reformas en marcha pero también locales sin inquilino. En los últimos años han seguido su misma suerte de despedidas y altibajos Federico Tapia, Ramón y Cajal, la avenida de Finisterre –sobre todo, en la parte intermedia– o la avenida de Oza. 


La asociación de comerciantes de este último entorno explicaba que no es que solo hubiese cierres sino que había inauguraciones pero en otras calles menos transitadas. “A lo mejor allí piden demasiado pero la zona en general no ha muerto”, concretaba la presidenta, Andrea Pérez. 


Esa idea, según los expertos en el mercado inmobiliario, puede hacerse extensiva a prácticamente todas esas vías, pues aunque a veces hay movimientos que hacen pensar en una recuperación lo cierto es que siempre hay una gran cantidad de carteles de “Se alquila” en los escaparates.  


Desde el Colegio de Administradores de Fincas de Galicia con sede en A Coruña, su vicepresidenta, Carmela Lavandeira, señala que “todavía hay propietarios que piensan que los precios son los de antes” para explicar los cierres en las calles que eran clave para los empresarios en el pasado. Incluso la plaza de Lugo ha tenido momentos de bajada porque los dueños no querían ceder en las cuotas a pagar al mes. 

“A lo mejor hay locales que van a pasar un año o dos vacíos cuando si se bajan a un precio normal se pueden alquilar; sino se pierde más que saliendo al mercado” más baratos, reflexiona.

Comentarios