sábado 11.07.2020

Cruz Roja atendió a más de 6.000 personas desde mediados de marzo

La organización humanitaria se prepara para afrontar los cambios en el mercado laboral
Voluntarios de Cruz Roja preparan paquetes de ayudas básicas antes de repartirlos | PATRICIA G. FRAGA
Voluntarios de Cruz Roja preparan paquetes de ayudas básicas antes de repartirlos | PATRICIA G. FRAGA

Al poco de estallar la pandemia, Cruz Roja puso en marcha su plan Responde para tender las necesidades básicas más urgentes, que en A Coruña ha atendido a 6.173 personas desde el comienzo del estado de alarma. Sin embargo, la vuelta a la nueva normalidad ofrece nuevos rentos a afrontar. Sobre todo los del mercado laboral, dominado por la vía telemática. Mercedes Casanova, presidenta provincial de Cruz Roja, señaló que, aunque siguen atendiendo todas las solicitudes tanto derivadas de los ayuntamientos como las que entran por su puerta, de ayuda, y están poniendo el foco en todo lo que se avecina en el mercado laboral y los modelos de formación.

Desde Cruz Roja afirman que a la demanda de ayuda básica se le está dando respuesta ágil, –“no voy a decir que sin problema”, matiza Casanova– y se está respondiendo a todas las solicitudes. A nivel local, se han entregado 3.411 bienes de primera necesidad, que incluyen productos de alimentación higiene o fármacos. “Estamos respondiendo a absolutamente todas las solicitudes”, afirma la responsable provincial.

En lo que se refiere a la inserción laboral, se puede decir que la organización humanitaria tiene un historial de éxito. El año pasado, en A Coruña participaron en sus proyectos de empleo 511 personas, de las que encontraron ocupación el 39%. La razón es que se ofrece un respuesta acorde a su realidad social, a cómo puede compaginar la parte de formación con su vida en situaciones familiares complejas. “Hacemos un traje muy a medida de su persona”, añade Casanova. Pero ahora el paradigma ha cambiado bruscamente.

Capacidades

En lo que se refiere a formación va a exigir pasar de modelos presenciales a modelos online. El problema surge cuando el usuario sufre carencias en esas capacidades. “Trabajaremos en capacitar y dotas de habilidades digitales a estas personas”, asegura.

Eso significa que primero tendrán que acudir en grupos muy reducidos para capacitarse tecnológicamente. “Pero hay que dotarlo de herramientas, sí o sí. Intentaremos que sean los perfiles que necesitan las empresas”, promete Casanova. l

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