lunes 28/9/20

Confusión en el entorno del Materno por el inicio de las obras del carril bici

La falta de señales de prohibido aparcar, que alguien retiró, provocó que los coches estacionasen en la zona de los trabajos

Las señales informan de la prohibición de aparcar desde las ocho de la mañana de ayer | QUINTANA
Las señales informan de la prohibición de aparcar desde las ocho de la mañana de ayer | QUINTANA

El inicio de las obras del tramo del carril bici que discurrirá por la avenida de A Pasaxe se presumía complicado, por lo delicado de la zona para el tráfico. Y así fue. Caos en la circulación, confusión y dudas entre los conductores habituales en el entorno y más de una protesta.


Los primeros perjudicados fueron los propios obreros, que se encontraron con una veintena de coches aparcados en la zona de la carretera junto al hospital Materno donde desde las ocho de la mañana estaba prohibido el estacionamiento. Aunque alguno reconocía que prefería desafiar la prohibición y arriesgarse a una multa que recurrir al parking de pago, la mayoría de los conductores que habían estacionado de forma irregular lo habían hecho sin ser conscientes de ello: no había señal alguna que lo impidiese. Alguien las había tirado a la finca colindante. Allí las descubrieron los operarios municipales a media mañana y, para evitar que el episodio se repitiese, una vez recogidas las sujetaron con bridas a las farolas.

 
La ausencia de las señales y el desconocimiento de los conductores de que desde ayer desaparecían para siempre las plazas de aparcamiento gratuitas del entorno del Materno generaron alguna escena de confusión, con usuarios del hospital tratando de estacionar en la zona y encontrándose con la negativa de los operarios del carril bici. 

Colapso
Con los avisos ya visibles y el carril despejado de vehículos, se pudieron reanudar los trabajos que se habían visto frenados a primera hora de la mañana. Las obras habían comenzado a la altura del colegio Santa María del Mar, sumando caos al ya habitual colapso de tráfico en ese punto a la hora de entrada al centro. Pasadas las nueve de la mañana la hilera de coches que trataba de acceder al colegio para dejar a los niños a tiempo del inicio de la jornada escolar era considerable. Como en el caso de quienes llegaban a la zona del Materno en busca de aparcamiento libre, muchos de los padres de los alumnos de los Jesuitas desconocían el inicio de las obras y, en consecuencia, no habían podido prever (ni tratar de evitar) el caos de circulación en el que se vieron inmersos.


Más allá de estos incidentes, la principal crítica de los conductores fue la dificultad que suponía acceder a la vía de entrada a la ciudad desde el Materno, con una de las máquinas impidiendo el paso y obligando a los coches a invadir un segundo carril.

Aparcamientos
La primera consecuencia de las obras del carril bici en la avenida de A Pasaxe, al margen de la evidente afección al tráfico, se espera en los aparcamientos de pago del entorno del hospital. En la primera jornada sin plazas gratuitas los trabajadores del parking que da servicio tanto a los usuarios del Materno como a los del Oncológico no detectaron más afluencia que otros días, pero consideran que es pronto para hacer una valoración.


La escena era bien distinta en el parking ubicado al pie de la pasarela que enlaza el Materno con Eirís: la rotación de vehículos era casi constante y muchos conductores optaban por esperar a que quedase una plaza libre para dejar allí su vehículo.

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