martes 1/12/20

El Chuac, primer hospital gallego en humanizar la planta oncológica

El Chuac se convierte en el primer hospital gallego que humaniza su planta de Oncología con talleres donde los enfermos trabajan sus emociones .

La sala estrenará la próxima semana mobiliario alegre para que los pacientes desconecten | javier alborés
La sala estrenará la próxima semana mobiliario alegre para que los pacientes desconecten | javier alborés

El Chuac se convierte en el primer hospital gallego que humaniza su planta de Oncología con talleres donde los enfermos trabajan sus emociones, desconectan y pasan el rato descargando sobre el papel parte de la tensión y el miedo con el que conviven. La novena planta del centro tiene al fondo una bomba de oxígeno, una sala donde los ingresados van a jugar la partida, leen el periódico u ojean una revista, y participan los miércoles en un taller que arrancó hace 15 días sobre arte, emoción y cuidados.
Lo imparte Rebeca Ponte, que descubrió en su madre el poder de las pinturas para liberar lo que la enfermedad le hacía sentir: “Pintaba lo que no decía con palabras”. Y así empezó a interesarse en este tipo de alternativas que no curan, pero ayudan en el día a día. Son tan importantes como una sonrisa o el abrazo de un familiar. De esta forma, se formó en sonoterapia para descubrir instrumentos armónicos que sacan a las personas de la realidad para hacerles conectar con lo creativo. Las primeras sesiones fueron un éxito.
Cuenta la médico María Goretti Pazos que al principio estaban escépticos, no relacionaban cama de hospital con arte. Sin embargo, los siete de la primera y los ocho de la segunda confirmaron que sus efectos son positivos.
La humanización de oncología será un proceso, cuenta el doctor Francisco Barón. Ya están pensando en aumentar las opciones con uno que implique ejercicios sencillos y en este sentido, la supervisora Mónica Aurora Pérez, señala que la musicoterapia se podría sumar al programa que, en todo caso, es voluntario. No obliga a nadie. Pueden ir solos o acompañados. Incluso se imparte en la habitación si es necesario. En la clase del pasado miércoles Francisco contó que un enfermo acudió con su mujer, que fue la que se puso a pintar. Él la vigilaba con el periódico en mano. También ocurrió que un hijo le pasaba las pinturas a su madre y entre los dos le dieron forma a un pájaro con alas para volar aunque fuera un momento sobre un espacio ajeno al cáncer.
El habitáculo estrenará la semana que viene estores coloridos, plantas artificiales y un mural donde podrán colgar fotos. Hace semanas que se pueden sentar en sillón mullido y apoyar una novela sobre una mesa amplia. Por todas estas cosas, el equipo médico está convencido de que este es el camino.
Mónica explica que fue un paciente el que les dio pistas. Empezó a darle forma a figuritas del belén que hicieron que la novena fuese Navidad y desde entonces, entendieron que el arte podía ser una vía de escape. Buscaron cómo y encontraron a Rebeca, que asegura que solo en el Sant Pau de Barcelona hacen algo parecido: “La arteterapia es la expresión artística aplicada a un sentido sanitario”. Ponte estudió un posgrado en la Facultad de Girona del que hoy coge recortes que lleva a asociaciones y colectivos públicos y privados que apoyan la inclusión. Para ello, junta “a individuos neuronalmente típicos con atípicos como iguales”. Dice que para ella es un honor trabajar en el Chuac con enfermos que realizan una obra, la comentan o no. Disponen de una mesa llena de materiales para crear. Ellos eligen cómo y se relajan. Expresando. l

Comentarios