domingo 20.10.2019

Cada año actúan de media tres bandas de ladrones del Este en A Coruña y su área

El uso de inhibidores de alarmas y de coches robados con matrículas falsas son recursos que emplean a menudo

Material incautado por la Guardia Civil en una operación conjunta contra una banda albanokosovar en 2018 | patricia g. fraga
Material incautado por la Guardia Civil en una operación conjunta contra una banda albanokosovar en 2018 | patricia g. fraga

Dicen que en A Coruña nadie es forastero, y eso es válido también para los criminales. La última banda internacional que actuó en A Coruña, robando 60.000 euros mediante el método del butrón en la sucursal de Abanca del Campus de A Zapateira, cayó esta semana en Madrid. Ayer pasaron a disposición judicial en Plaza de Castilla los cinco detenidos (albaneses, kosovares y serbios), pero es posible que el juzgado se inhiba a favor del coruñés. Es la primera banda que cae en A Coruña en lo que va de 2019, pero cada año, entre dos o tres bandas itinerantes visitan la ciudad y, sobre todo, su área metropolitana. 

En un principio, nada permite conectarlos con el robo que tuvo lugar en Pocomaco en enero, en un almacén de cuyas oficinas también se llevaron un cuantioso botín después de practicar un agujero en el techo de la oficina porque el modus operandi es parecido. “Estas bandas no se dedican a pisos, se dedican a hacer naves comerciales, cajeros de sucursales del extrarradio y viviendas unifamiliares, pero no bloques de pisos” señalan fuentes policiales. La de esta semana es la primera banda del Este que se captura en lo que va de año y su detención es fruto de un trabajo de meses del Grupo de Patrimonio de la Guardia Civil. “Son muy difíciles de atrapar porque están muy especializados y cuentan con medios técnicos, como inhibidores para las alarmas y se mueven en vehículos robados con placas de matrícula falsas”. 

Los delincuentes cambian de matrícula habitualmente, sin necesidad de sentirse observados o alarmados. Se trata de su rutina. “Los mismos coches los puedes ver con dos o tres placas distintas a lo largo de cuatro o cinco días”.  Si un grupo está formado con cinco o seis sujetos, pueden tener hasta cuatro coches: en uno se trasladan desde el punto donde duermen a donde se encuentran los demás vehículos, pero nunca para cometer un robo. “Y cambian de coche como de pantalones”, señalan. Además, siempre suelen ser robados a las mismas víctimas de sus allanamientos de chalés: encuentran un coche en el garaje y se lo llevan por simple oportunismo.

No es una casualidad que las bandas que se dediquen a esta clase de delitos. Es habitual en el mundo de la criminalidad que los delincuentes se agrupen por etnias o nacionalidades, porque cuentan con redes establecidas, donde pueden desarrollar su actividad y al mismo tiempo se protegen de los extraños. Así, los albaneses, kosovares y serbios se dedican a los allanamientos, mientras que los marroquíes se dedican a mover grandes cantidades de hachís, los turcos se dedican a desplazar alijos de heroína, los rumanos controlan las redes de mendicidad y los clanes gitanos se dedican al menudeo. “Se les da bien, se agrupan cuatro o cinco, porque hay confianza, y por el idioma”, señala un agente. 

Itinerantes 
El carácter itinerante de estas bandas es otro de los problemas a los que se enfrentan los investigadores. Normalmente, no están en A Coruña más allá de un fin de semana y muchas veces, regresan directamente a su base nada más actuar, por eso prefieren actuar durante el fin de semana, cuando hay menos actividad laboral y menos tráfico en las carreteras. La banda que actuó en A Coruña a los pocos días perpetraba otro golpe en el País Vasco. También se sospecha que pudieron actuar en Castilla-La Mancha. 

En A Coruña y su área solo se le atribuyen seis delitos, la mayor parte en chalés. La Guardia Civil sospecha que tuvieron que marcharse antes de tiempo al saber descubierta su presencia por las autoridades.

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