martes 07.07.2020

Borja Quiza | “Es un homenaje a la figura de Nicola Setaro, que no tiene ni calle ni plaza”

El del domingo en el teatro Rosalía es un homenaje a un perfecto desconocido, Nicola Setaro, que fue sembrando cimientos para la ópera aquí y allá. En la ciudad, levantó la primera

El barítono reivindica el papel que tuvo el napolitano en A Coruña | pedro puig
El barítono reivindica el papel que tuvo el napolitano en A Coruña | pedro puig

El del domingo en el teatro Rosalía es un homenaje a un perfecto desconocido, Nicola Setaro, que fue sembrando cimientos para la ópera aquí y allá. En la ciudad, levantó la primera cuna con butacas para el género lírico en la Franja. Ese sería el provisional que cogió forma en 1768, pero tuvieron que cerrarlo por problemas con los militares. 
Dos años más tarde, nació el teatro de la Florida en la plaza del Humor, donde hoy están sentados un Cunqueiro y Castelao de metal. En ese mismo punto, se estrenó a nivel nacional el “Don Giovanni”, de Mozart. Lo trajo la familia de Setaro, que además de promotor, era cantante. El domingo, el coruñés Borja Quiza se pondrá en su lugar. Le acompañará una musa de nombre Vivica Genaux, especialista en el repertorio barroco.
Así, la asociación Amigos de la Ópera pensó que no había mejor forma para celebrar los 250 años de este edificio que con un concierto: “No es tanto un tributo al hecho, sino al personaje, que no tiene ni calle ni plaza, en una ciudad tan musical”. Y es que este hombre natural de Nápoles instaló su propia vivienda en el teatro, que “tenía un aforo de 300 localidades y repartía la temporada: cinco meses de ópera y cinco de teatro”. 
El director artístico también era él y su compañía: “Tuvo mucha vida” y en el recital, que comenzará a las 20.00 horas, darán cuenta de esto. Intercalarán textos sobre su biografía con música y entre pinceladas, cantarán a las mejores arias barrocas y lo más destacado del repertorio cómico que interpretó Nicola: “Creó teatros en Santander, San Sebastián y Bilbao” y en esta última ciudad se encontró la muerte, cuando la Iglesia lo acusó en falso de sodomía”. Se llevaron testimonios falsos y aunque después se demostró que aquello no era cierto, Nicola murió de una infección en la cárcel en 1.774. En 1807, el teatro de la Florida ardió. Tenía “dos pisos de palco, un tercer piso con galería y un cuarto donde se hacían juegos de cartas y estaba la vivienda de Nicola”. Al contrario que los teatros quietos de ahora, ese y los de su especie eran antaño un “bule bule”, la gente entraba, salía y comía. No estaban callados y había juegos de cartas durante la representación. Y magia. La que no faltará el domingo. l

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