Reportaje | Arteixo empieza a ver desaparecer la chimenea de Sabón tras un año de trabajos en la zona

El 22 de febrero de 2017 comenzaban las obras de desmantelamiento de la chimenea de Sabón, uno de los símbolos del “skyline” arteixán que, más de 365 días después, todavía puede verse. Pero será por poco tiempo.

Reportaje | Arteixo empieza a ver desaparecer la chimenea de Sabón tras un año de trabajos en la zona
Los trabajos comenzaron en febrero de 2017 | javier alborés
Los trabajos comenzaron en febrero de 2017 | javier alborés

El 22 de febrero de 2017 comenzaban las obras de desmantelamiento de la chimenea de Sabón, uno de los símbolos del “skyline” arteixán que, más de 365 días después, todavía puede verse. Pero será por poco tiempo.
En los últimos días, dicen desde Gas Natural Fenosa, ha comenzado la demolición manual de la parte más alta de la chimenea –donde el grosor del hormigón es menor–, un trabajo que se realiza en plataformas colgantes con martillos picadores y cizallas. Esta fase estaba prevista para el pasado verano y supone el primer paso hacia la desaparición total de la “torre” más famosa de Arteixo. 
Más adelante se llevarán a cabo los cortes de “rodajas” o “sectores” del fuste con hilo de diamante hasta una cota de 30 metros sobre rasante. La retirada de esos últimos metros se hará de forma mecánica,  debido al espesor del hormigón. 
Desde la compañía aseguran que a finales de este año el proceso estará totalmente rematado, a pesar de que en un principio se había fijado como fecha final esta primavera. Entre las labores de desmantelamiento que ya se han llevado a cabo destacan el vaciado de tanques de fuelóleo, la retirada de residuos varios, limpieza y desgasificado de tanques, así como el desmontaje del oleoducto, las estructuras mecánicas y los equipos electromecánicos. 

Doce millones de euros
La compañía eléctrica invierte en el desmantelamiento de las dos chimeneas –la “pequeña”, de 70 metros, fue derribada en 2016– un total de doce millones de euros. Los 60 operarios de la empresa especializada Afesa se centraron en los primeros meses en el interior de la torre, que contaba con un refractario de ladrillo que hubo que eliminar antes de proceder a trabajar en la chimenea. Por ello, los arteixáns han seguido viendo el icono de Sabón prácticamente igual durante todos estos meses.

Historia
La central térmica de Sabón inició su actividad en 1972 con dos grupos de producción de energía eléctrica que utilizaban el fuelóleo como combustible principal. En 2008 se puso en marcha el grupo de ciclo combinado y en 2010 Gas Natural solicitó el cierre de los dos grupos más antiguos, que habían agotado su vida útil tras 40 años y más de 60.000 horas de actividad.
Según indicaba en febrero del año pasado Irma González, jefa de la Central de Ciclo Combinado de Sabón, no tenía sentido “conservar una infraestructura que no funciona desde 2010” y apuntó que la de Arteixo es la primera chimenea con tal altura –200 metros– que se va a demoler en España, lo que supone “un hito a nivel nacional.
Gas Natural recuerda que los residuos generados en este derribo serán reutilizados. “Los metales se recuperarán como chatarra y el hormigón como árido, previo machaqueo”, dijo González, que incidió en que también se han llevado a cabo acciones de retirada de hierba de la Pampa y repoblación con flora autóctona, dentro del Programa de Vigilancia Ambiental que mantiene en funcionamiento la compañía. l