viernes 15/1/21

Los ladrones se llevan de una droguería del centro 18.000 euros en productos

“Dan ganas de cerrar e irse para otro sitio”. Con esta indignación vivió Susana Sánchez el tercer robo que ha sufrido en dos años la perfumería Damas, en el centro de Curtis, de la que es propietaria. En el último suceso las pérdidas han sido enormes y han alcanzado los 18.000 euros en productos.
La droguería ha sufrido tres robos en los dos últimos años
La droguería ha sufrido tres robos en los dos últimos años

 “Dan ganas de cerrar e irse para otro sitio”. Con esta indignación vivió Susana Sánchez el tercer robo que ha sufrido en dos años la perfumería Damas, en el centro de Curtis, de la que es propietaria. En el último suceso las pérdidas han sido enormes y han alcanzado los 18.000 euros en productos.

Como explica la dueña, los ladrones se llevaron alta perfumería y cosmética y cremas de alta gama. A mayores, se apoderaron de los 350 euros que había en la caja registradora, un portátil y las billeteras y bolsos que tenían en la tienda de Privata.

“Se llevaron hasta los probadores, lo que estaba expuesto y las reservas que había en el almacén”, se desespera Sánchez, convencida de que los cacos son unos profesionales. “La caja no la forzaron, la encendieron, la abrieron, cogieron el dinero y hasta la cerraron después”.

El robo tuvo lugar en la madrugada del jueves al viernes y para entrar, los ladrones rompieron la verja de fuera. A continuación, tal y como sospecha la propietaria, desinhibieron la alarma, porque en la centralita de seguridad no tuvieron constancia de nada hasta que ella misma llamó.

Día de la Madre > “Los tres robos que he sufrido han sido vísperas de fechas señaladas”, lamenta Sánchez. En esta ocasión, coincide con el Día de la Madre, por lo que los malhechores saben que “vamos a estar cargados de mercancía”.

De este modo, a las pérdidas propias del robo, se suma el dinero que han dejado de ingresar porque no pueden vender. “Los productos vienen de fábrica y, aunque hicimos algún pedido en el momento, no llega casi nada”.

Ante esta situación, Sánchez no puede ocultar su “rabia”. Además, su comercio está en frente de una sucursal bancaria “que tiene cámaras para el exterior”, algo que no sirvió de nada.

“Parece que vivimos en con la ley del desierto. La vigilancia es penosa y sientes una impotencia que te dan ganas de cerrar para irte a otro sitio con más seguridad”, se exaspera.

Al no haber sonado la alarma, la afectada espera que desde la compañía de seguridad se han cargo de las pérdidas. “Hacen mucha publicidad pero yo tuve que llamar hasta dos veces para que vinieran. A ver si ahora se hacen cargo, porque con la letra pequeña de estos contratos nunca se sabe”, se desespera Sánchez.

Una vez que forzaron la puerta metálica y la cerradura de la puerta del comercio, los ladrones también intentaron entrar en la gestoría Barreiro, que se encuentra anexa a la droguería Damas. A pesar de los intentos de los ladrones, finalmente, no consiguieron su objetivo.

Comentarios