El viaje más divulgativo del ‘Elcano’ regresó 23 años después

El Juan Sebastián Elcano, en el momento de su entrada en el muelle de Trasatlánticos | patricia g. fraga

Arribó a la ciudad 23 años después, y por segunda vez en su historia, el ‘Juan Sebastián Elcano’. Respecto a la instantánea de final del siglo pasado, el buque escuela más antiguo del mundo –en 1927 cumplirá cien años– es de lo poco que se mantiene exactamente igual. 
 

Un total de 256 marinos entre estudiantes y oficiales se han embarcado en el nonagésimo cuarto crucero de instrucción de la nave. Minutos antes de las 11:00, hora programada para su llegada al muelle de Trasatlánticos, el entusiasmo que recibe en puerto es proporcional a la envergadura de su aventura. Buena parte de las 200 personas que se agolpan tras la valla de protección son familiares de algunos de los tripulantes. 15.000 millas de travesía y cinco meses después, se trata de la penúltima parada, previa a la tradicional llegada a la Escuela Naval de Marín con motivo de la festividad del Carmen. La banda sonora la marca, a ritmo de pasodoble, la banda de música del Tercio Norte de Ferrol. La sensación entre festiva y folclórica la acentúan los vítores a dos bandas, desde tierra y a bordo de la nave.
 

Labor divulgativa 

El concepto de buque escuela va más allá de sus 113 metros de eslora. Se trata de contarle al mundo la hazaña del marino que da nombre al barco y de celebrar el 500 aniversario de su histórica circunnavegación.
 

El rol lo conoce a la perfección el capitán de navío Manuel García Ruiz, que ejerce la portavocía y las relaciones públicas. “Honramos llevando su nombre por todo el mundo. Queremos dar a conocer su gesta entre los españoles, por eso atracamos aquí”, afirma García Ruiz, para quien su tercera entrada al mando de una nave en la ciudad no pierde un ápice de su magia. “Siempre me ha maravillado, tanto la vista desde fuera como del mar. Pasar por la Torre de Hércules o el castillo de San Antón... es una de las entradas más bonitas que existen”, añade. 
 

El ‘Elcano’ estará abierto hoy y mañana de 10.00 a 21.45 horas, mientras que la apertura el sábado no será hasta las 16.00 horas. No es necesaria reserva, y en la visita, libre, se podrá circular por una cubierta que durante la navegación diferencia entre áreas de oficiales y guardamarinas. Para el sábado unas 500 personas han reservado cita para una jura de bandera civil que, por motivos de aforo, se realizará en tierra. 
 

La vida a bordo 

En la práctica, se trata de una extensión flotante de la Universidad de Vigo, ya que uno de los cuatro civiles es un profesor del grado de Ingeniería Mecánica. Los otros, por motivos evidentes, un maestro carpintero –dada la estructura de madera–, un maestro velero y un peluquero. 
 

De la vida universitaria a los estudiantes no les queda de asueto más que los siete u ocho temas que a diario interpreta la banda de música. El setlist es ecléctico: el himno del país en el que desembarcan, un pasodoble y clásicos pop de Queen o Abba. Las redes sociales e internet se pierden a 25 millas de costa. Son esas jornadas de 20 o 30 días solos con el mar lo que justifica todo.

El viaje más divulgativo del ‘Elcano’ regresó 23 años después

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