El empleo industrial en A Coruña cayó a la mitad en un solo lustro

Los trabajadores de Alu Ibérica se manifestaron la pasada semana para reclamar una solución para la planta y no perder 300 empleos directos | Quintana

El sector industrial coruñés ha vivido una situación de altibajos en la última década, tendente la mayor parte del tiempo a la caída del empleo ligado al mismo. Pero en el último lustro el nivel de empleo industrial se ha desplomado y caído hasta niveles históricos, dejándose por el camino la mitad de los puestos de trabajo.


Atendiendo a los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), la ciudad coruñesa acababa el 2016 con 12.900 trabajadores en el sector. El pasado 2021 cerraba con 6.600, un 49% menos en tan solo cinco años.


A pesar de la terciarización de la ciudad de las últimas décadas, el sector industrial es el único que se desploma de esta manera. Los empleos relacionados con la agricultura y pesca no son tantos, pero desde finales de 2016 hasta el final del pasado 2021 pasaron de 700 a 1.000. La construcción también sumó más de un millar de trabajadores, al pasar de 3.200 a 4.500. Los servicios, por su parte, pasaron de 86.600 a 89.600, confirmando a la industria como único sector a la baja.


Comparativa gallega

En comparación con el resto de las grandes ciudades gallegas, los datos también señalan a A Coruña como la que más empleo ha perdido, ya que solo la ciudad herculina y Ferrol registran caídas.


En el último lustro, la ciudad departamental pasó de 2.100 a 1.800, atendiendo a los mismos datos de la EPA, mientras que las otras cinco grandes urbes ganaron peso en el mismo tiempo.


En Vigo el trabajo en el sector industrial aumentó un 6,6% en cinco años; en Santiago de Compostela, creció un 11%; en Lugo el aumento fue del 16%; mientras que en Pontevedra fue del 32%. El caso más llamativo es el de Ourense, que pasó de acabar 2016 con 4.300 a finalizar 2021 con 7.000 (un 63% más en cinco años).


Crisis y oportunidad

La caída puede ser más acuciante si se tienen en cuenta las problemáticas existentes en la actualidad, como el proceso en el que llevan inmersos los empleados de Alu Ibérica en los últimos años.


Los diversos procesos de venta en los que ha estado inmersa la factoría alumínica la han dejado inmersa en un proceso concursal, a la espera de nuevos inversores o una intervención pública que garanticen el futuro de la fábrica y sus trabajadores, ya que están en juego, aproximadamente, unos 300 empleos directos (el 5% del total de los que hay actualmente en la ciudad).


En el otro lado de la balanza se encuentran oportunidades que podrían dar un impulso al sector para la ciudad. Esta pasada semana, tras una visita del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, se anunció la posibilidad que está estudiando Showa Denko de crear una fábrica de grafito para baterías de vehículos eléctricos en la ciudad, para lo que invertirían unos 400 millones de euros.

El empleo industrial en A Coruña cayó a la mitad en un solo lustro

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