La asociación vecinal de Elviña denuncia la falta de cuidado de las zonas verdes

Leandro García, presidente vecinal, en banco situado entre la calle de Rafael Alberti y la fuente de las Pajaritas | javier alborés

Es el barrio de Elviña uno de los espacios con más zonas verdes de la ciudad. Sin embargo, la visión de los vecinos es que ese pulmón que debería suponer una bocanada de aire a la entrada y salida de la ciudad tiene cada vez más dificultades para respirar. “Estamos cansados, decepcionados, y aburridos de protestar. El abandono del barrio es absoluto”, lamenta el presidente de la asociación, Leandro García, acostumbrado a recorrer y examinar a diario cada esquina de su área de influencia. “Lo que más me duele es ver así este barrio de entrada a la ciudad, con su zona verde. Tenía que estar mimado, y de mimado no tiene nada”, dice.

 

Lo cierto es que hablar de verde es en ocasiones relativo. La hierba seca ha dejado lugar a calvas o espacios en los que predomina la tierra, mientras que en otros lugares la naturaleza empieza a reclamar su espacio y le gana la partida al asfalto. Es el caso de algunos puntos de la calle Rafael Alberti, donde los viandantes tienen que esquivar ramas o setos que han crecido de forma exponencial. “Me han dicho operarios de jardinería que a veces solamente tienen orden de cortar la hierba, pero yo tengo una finca y cada domingo limpio, corto...”, indica el representante vecinal.

 

Sentarse en uno de los bancos de Las Pajaritas o caminar por la zona de Álvaro Cunqueiro también deja en ocasiones la sensación de pisar una ciudad fantasma. Los tobillos se hunden entre malezas y plantas que no parecen responder a ningún tipo de cuidado. Imposible acceder a un banco para una persona con problemas de movilidad o que necesite de cualquier tipo de apoyo. “No hay un sistema de riego, recuerdo que hace años en la mediana de Hernández Miñones se plantaron hortensias, pero no vale de nada si no se riegan”, recuerda Leandro García. “Se hacen cosas de vez en cuando, pedimos por activa y por pasiva que se podaran algunas zonas, y lo hicieron una vez hace dos o t res años. No se trata de cortar cada seis meses, podemos cuidar el entorno igual que se hace en el centro de la ciudad”, prosigue.

 

También se refiere la asociación de vecinos de Elviña a Alfonso Molina como una parte del barrio.  Curiosamente, la mediana que separa los dos sentidos de la circulación tiene una vegetación acorde con el barrio, aunque en esta ocasión Leandro García no tiene claro a qué puerta llamar. “No sabemos ni quién lo plantó ni a qué competencia corresponde, pero tendrá que ser el ayuntamiento el que tenga que espabilar a quien corresponda, porque no da buena imagen entrar en una ciudad y encontrarte con eso”, explican. Mientras, la naturaleza, como siempre, reivindica su espacio y sigue ganando terreno cada día. 

La asociación vecinal de Elviña denuncia la falta de cuidado de las zonas verdes

Te puede interesar