Un vecino se intoxica al salvar a una nonagenaria de un incendio

Bomberos y Policía Local, en el lugar de los hechos | quintana


Los Bomberos extinguieron ayer un incendio que se había declarado en el tercero de número 35 de la calle de Orillamar. El fuego estuvo a punto de acabar con la vida de la ocupante de la casa, una mujer de 95 años, pero su vecino del cuarto se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo y bajó a rescatarla, sacándola al rellano, no sin antes intoxicarse levemente al respirar el humo. Un policía local también inhaló humo, al igual que la nonagenaria.

El incendio se declaró poco antes de la una y veinte de la tarde. Según informes de Bomberos, la nonagenaria se encontraba haciendo la comida, pero cuando se declaró el fuego se hallaba en otro cuarto, de manera que no supo que una llama había prendido en la campana extractora.


Ninguno de los que inhalaron el humo se encuentra en estado grave, aunque dos fueron hospitalizados 


El olor a humo subió hasta el cuarto piso, donde el vecino de arriba, un hombre de unos 35 años, lo percibió y se dio cuenta de que se había producido un incendio. Rápidamente bajó las escaleras y consiguió sacar a la nonagenaria de su casa, aunque no sin haber inhalado antes el humo. Una vez fuera, en el descansillo, cerró la puerta.

El humo salía por la ventana y el primero en llegar al lugar de los hechos fue un policía local desde el cercano cuartel de Orillamar. Se hizo con un extintor y trató de apagar el fuego, que en ese momento consumía los muebles de la cocina, pero el extintor estaba lleno a medias, así que, aunque lo vació, no fue suficiente. Corrió al cuartel de Orillamar en busca de otro extintor. Al intentar cerrar la puerta de la cocina, resultó intoxicado.



Fuera de servicio



Entonces apareció un bombero coruñés fuera de servicio, que subió a comprobar cómo era la situación en el tercero, se aseguró que la puerta del piso estaba bien cerrada para evitar que el humo se propagara por el cañón de la escalera y esperó la llegada de sus compañeros, que se personaron en seguida en el lugar de los hechos con tres dotaciones.

Las labores de extinción no supusieron ningún problema, aunque tuvieron que cortar los suministros de la cocina para evitar más incidentes y también emplearon ventiladores mecánicos para extraer todo el humo que se había acumulado en el interior del edificio. Mientras tanto, la ambulancia del 061 atendía a los intoxicados, aunque en ambos casos fueron leves y dos de ellos resultaron hospitalizadas.



Intervenciones


Esta clase de incendios son habituales. De hecho, la mayoría asocia los fuegos domésticos con la cocina, y es cierto que es habitual que los bomberos tengan que acudir a la hora de comer a algún hogar: un 6% de las intervenciones ocurre entre las dos y las tres de la tarde.

Pero pese a las apariencias, la habitación donde más emergencias se registran es el salón, el centro de la vida doméstica, y el origen del fuego no es el fogón, sino un cortocircuito.

Agencias - Pandora v3.92+1.0.0 IG

Un vecino se intoxica al salvar a una nonagenaria de un incendio

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