Ángel Gabilondo opta por ponerse de perfil

Protesta a la puerta del colegio del pequeño | eP
|

No se puede decir que Ángel Gabilondo haya comenzado con muy buen pie en el desempeño de su cargo de Defensor del Pueblo. Si algo se le puede pedir a la persona que ocupa ese puesto es que no sea partidario y, la verdad, es que su respuesta ante el caso del niño acosado en Cataluña por pretender que se cumpla la ley del castellano no parece la más adecuada para quien se supone que está para defender a los ciudadanos de los abusos. Decir que no tiene información sobre el caso es poco menos que asegurar que vive en Marte o que, en el fondo, no quiere decir nada para no enfadar a los socios de su partido. El propio Gobierno ha tenido que ponerse en contacto con la Generalitat para que proteja al niño de cinco años de la brutal presión a la que está siendo sometido por todos. Hasta dejaron de invitarlo a las fiestas infantiles de sus compañeros. La verdad es que todo esto apesta a fascismo de lo más execrable.

Ángel Gabilondo opta por ponerse de perfil