Partido entre dos rivales con la ‘flecha para abajo’

Los blanquiazules encajaron el gol del empate de la pasada jornada contra la SD Logroñés (1-1) en la última acción del partido | quintana
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Real Unión de Irún y Deportivo, que el sábado medirán sus fuerzas en el Stadium Gal, no llegan en su mejor momento al duelo de la séptima jornada, ya que el equipo vasco atraviesa una crisis de juego y resultados que le ha acercado a los puestos de descenso, mientras que la escuadra blanquiazul tan solo ha sido capaz de sumar un punto de los seis últimos, tras lograr un pleno de triunfos en las cuatro primeras jornadas de liga.


El equipo que dirige Aitor Zulaika arrancó el curso 2021-22 con un trabajado triunfo en su campo frente al Dux Internacional (2-1) y una victoria más cómoda frente al Real Valladolid Promesas (0-2) en la segunda semana de competición.


El ataque irundarra, con cuatro dianas y liderado por Oyarzun (autor de un tanto en cada uno de los dos primeros encuentros), funcionaba a pleno rendimiento. Solo el Depor superaba la pegada de los guipuzcoanos con seis goles.


La trayectoria del Real Unión se torció en la tercera jornada. El Celta B pasó por encima de los irundarras. El cuadro vigués dejó el partido prácticamente sentenciado en apenas 20 minutos con dos goles y acabó ganando 1-4. Una derrota que hizo mucho daño en el vestuario blanquinegro.


Cero de doce

Fue la primera de cuatro derrotas consecutivas para el conjunto vasco, incapaz de dejar su portería a cero (de hecho, su guardameta ha encajado en cinco de los seis partidos) y cuya pólvora se ha mojado en los cuatro últimos duelos. Dos goles ha marcado la escuadra guipuzcoana durante su crisis. El que hizo frente al Celta B y el 1-2 en la derrota con el Badajoz en casa hace dos semanas.


Además, los pupilos de Zulaika también han caído frente a la UD Logroñés en Las Gaunas (1-0) y el pasado fin de semana, ante el Rayo Majadahonda (1-0) con un gol tempranero de Héctor de penalti a los 8 minutos de juego.


Una derrota que, además, ha dejado sancionados a Miguel Santos y Quique Rivero, que vieron la cartulina roja frente a los majariegos.


El Deportivo, por su parte, se ha ido desinflando progresivamente tras estrenar la temporada a lo grande, con una manita al Celta B en Riazor (5-0) y un juego brillante.

Los herculinos repitieron triunfo en Tudela (0-1), en su primera salida del curso, pero el fútbol ya estuvo lejos del ofrecido en el debut liguero.


El 0-3 al Calahorra en La Planilla y el 1-0 contra el Badajoz en A Coruña —con mucho sufrimiento y un estelar Ian Mackay en plan salvador— dejaba a los blanquiazules a un paso de igualar su mejor inicio de curso, conseguido en las campañas 1980-81 y 1992-93 con cinco triunfos.


Hasta ese momento, el Depor había marcado diez goles y no había recibido ninguno. La escuadra que dirige el técnico Borja Jiménez lucía el mejor ataque del Grupo 1 y también la mejor defensa, ya que era el único equipo que había mantenido su portería a cero durante las cuatro primeras jornadas.


Frenazo en Salamanca

Pero en la quinta semana se cruzó el Unionistas de Salamanca para acabar con la imbatibilidad de los blanquiazules, poner fin a su victoriosa racha (2-1) y arrebatarles el primer puesto de la clasificación.


Por si fuera poco, el pasado viernes la SD Logroñés arrancó un punto de Riazor (1-1) con un gol de Ledo en la última acción del partido, cuando el equipo local ya celebraba el triunfo.


Dos pinchazos que dejan al Depor segundo del grupo —empatado con la UD Logroñés— a un punto del líder y obligado a ganar para que no se le empiece a complicar el objetivo.

Partido entre dos rivales con la ‘flecha para abajo’