Cuando el trabajo bien hecho tiene su recompensa

Los jugadores verdiblancos demostraron su cercanía en un ambiente familiar y distendido / patricia g. fraga
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Con caras de cansancio, después de un intenso fin de semana en Sant Sadurní d’Anoia, pero muy satisfechos, por poder pasear por la ciudad con la Supercopa de España recién conquistada, los componentes de la plantilla del Liceo y de su cuerpo técnico visitaron ayer las instalaciones de dxt campeón y El Ideal Gallego, situadas en el Palacio de la Ópera, para celebrar este nuevo título. Un trofeo, el primero de una temporada que no ha hecho más que empezar, y que supone dar brillante continuidad al final del pasado curso, que acabó con la Copa del Rey conquistada en Riazor.

“Ganar un título es muy complicado. Por eso, el hecho de que el año anterior ganásemos uno y este lo hayamos empezado con otro lo hace diferente. Este trofeo demuestra que nuestra línea de trabajo está saliendo”, comentaba ayer Dava Torres.

El capitán verdiblanco sigue convaleciente de una operación en la muñeca de su mano derecha. “Me queda un mes”, comentaba. Sin embargo, aunque todavía no pueda jugar se mantiene muy integrado en el trabajo del equipo desde el comienzo de la pretemporada el 2 de agosto.

Eso sí, reconoce que en esta Supercopa de España “lo he pasado peor que en la pista. Es complicado no poder estar ahí ayudando a los compañeros”, declaró.

Los que sí pudieron calzarse los patines fueron los nuevos fichajes. Jordi Burgaya y Álex Rodríguez acaban de llegar al Liceo y ya tienen un título como verdiblancos.

“Ha sido muy especial”, comentaba Burgaya. “Llegas a un equipo en el que coincides con excompañeros de equipo o de la selección. Hemos triunfado con el trabajo de mes y algo, ganando al Barcelona. Es el principio”.

Por su parte, Álex Rodríguez mostró su satisfacción por “empezar tan bien. Es algo que da motivación para seguir”.

A la visita al Palacio de la Ópera tampoco faltó el héroe de la final contra el Barcelona, Jordi Adroher. A pesar de haber sido fundamental con sus tres tantos, quiso valorar sobre todo que “hicimos un partido muy completo”, mientras sus compañeros le animaban a que ‘sacase pecho’.


Fue uno de los momentos divertidos de una visita que se desarrolló en un ambiente muy familiar. La plantilla pudo ojear su hazaña del día anterior en los ejemplares de dxt campeón y El Ideal Gallego con los que fueron obsequiados. Del mismo modo, firmaron en el cristal destinado para las visitas y en el que ya figura la rúbrica de otros deportistas ilustres como el piragüista subcampeón olímpico en Tokio, Carlos Arévalo. 

Cuando el trabajo bien hecho tiene su recompensa