La experiencia y el orden marcan el inicio del curso para 23.000 alumnos de la ciudad y su área

Entrada de los alumnos del CEIP Víctor López Seoane, ayer en A Coruña | Quintana
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Vuelta al “cole” para los alumnos de Infantil, Primaria y Educación Especial. Más de 23.000 en el área de A Coruña. Un nuevo curso marcado por la experiencia del anterior y el orden de los escolares y por la continuidad de muchas de las medidas, incluida la mascarilla obligatoria, la ventilación y las aulas burbuja, aunque este año los alumnos pueden mezclarse en los recreos, así como la autorización para compartir material, lo que abre una puerta de cara a poder ir aliviando las restricciones a medida que avancen los meses y remita la situación causada por el covid-19.


La Xunta indicó que se mantendrán las ratios máximas de 25 alumnos por aula como criterio principal para este 2021-2022.


En relación con esta asunto, las asociaciones de madres y padres sostienen que es la ratio máxima permitida, pero en otras comunidades se optó por reducirla durante la crisis del covid-19.


Desde el CEIP María Pita de la ciudad, el director Guthier Pardo destacó también la “normalidad” del primer día y que los niños volvieron un año más a “dar una lección” a los profesores de adaptación a la situación que causa el covid-19. “Fueron los primeros en acostumbrarse el año pasado, para ellos no cambió nada. Ya están acostumbrados a ver a sus compañeros en mascarillas”, señaló Pardo. Así, incidió en la actitud de los propios alumnos, que se “reinventan” y se adaptan a las condiciones y dan “una lección” a los propios maestros; “Ellos están contentísimos y por ello nosotros ilusionadísimos”, zanjó antes de valorar también el apoyo de las familias y su colaboración con el equipo del María Pita.


El Ayuntamiento de A Coruña señaló que invirtió cerca de 400.000 euros en colaborar con la conservación y mantenimiento de los centros educativos, como señalaron los ediles de Educación, Jesús Celemín, y de Seguridad Ciudadana, Juan Ignacio Borrego, durante el acto de apertura de curso en el Víctor López.


En este sentido, Celemín reiteró la apuesta del Gobierno de Inés Rey con la enseñanza pública, al tiempo que destacó la dedicación de los equipos directivos y los docentes para “adaptar as medidas de seguridade necesarias para evitar contaxios de covid-19”.


Durante el verano se procedió a la reparación de la estructura metálica del patio del CEIP Cidade Vella y a la instalación de firme de caucho en el patio exterior del José Cornide Saavedra. Además, se retiró la marquesina exterior del colegio Labaca y se reformó la fachada exterior del Raquel Camacho, y se cambiaron los antiguos paneles de la cubierta del Rosalía de Castro.


En el CEIP Sagrada Familia se instaló una nueva puerta en la entrada principal; en el San Francisco Javier se colocaron luces y megafonía en el patio, y en el Sanjurjo de Carricarte se acondicionó una de las pistas, mientras que se rehabilitaron las cubertas de la Escola Infantil Luis Seoane y se pintaron algunas aulas de las instalaciones del Salgado Torres.


Desde el Gobierno de A Coruña destacaron que en los últimos meses se realizaron más de 300 obras de mantenimiento, con un presupuesto de 26.556 euros.


En el área metropolitana, el curso también se inició con normalidad, aunque se sucedieron las protestas por la reducción de personal en municios como Culleredo, Betanzos o Bergondo.


En Oleiros, padres del Neira Vilas denuncian que en 4º de la ESO no se impartirá Matemáticas Aplicadas por falta de docentes, sin que nadie les de explicaciones ni alternativas adecuadas.

La experiencia y el orden marcan el inicio del curso para 23.000 alumnos de la ciudad y su área