La culpa es de las que van provocando

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Cual José Luis López Vázquez mirando a las suecas se encontró una mujer del estado mexicano de Quintana Roo a su marido observando la ropa interior que su vecina veinteañera había tendido en el patio de luces. Y la buena señora no tuvo más remedio que llamar a la Policía para denunciar a semejante bruja, que lo que pretendía con su exhibición de tangas era seducir a su esposo. El mérito en esta historia lo tienen los agentes que consiguieron reprimir las carcajadas y explicarle a la demandante que lavar la lencería no es delito y que haría bien en tener una conversación con su marido. FOTO: varios tangas | aec

La culpa es de las que van provocando