El ruso Dima Slobodeniouk dirigirá a la Sinfónica los próximos tres años

andrés lacasa, ana fernández, carlos negreira y victor pablo pérez posan junto al nuevo director dima slobodeniouk
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Decía ayer el director de la OSG, Víctor Pablo Pérez, que hay amores a primera vista. El del Dima Slobodeniouk con la orquesta lo fue. De origen ruso y con una fuerte mezcla de culturas en su batuta, el maestro viene a la OSG para quedarse durante las tres próximas temporadas, en concreto, hasta agosto de 2016, después de ponerse al frente de la misma tan solo una vez. El pasado mes de noviembre y en calidad de sustituto.

El maestro, que comenzará en octubre, afirma que volcará sus raíces centroeuropeas y bálticas en la OSG

Comentaba el gerente Andrés Lacasa que aquel día \“hubo casi amor al instante entre los músicos y el director\”. Una buena sensación que quedó reflejada en las encuestas que se les pasó más tarde a los integrantes de la Sinfónica, explicaba Víctor Pablo, y que fue determinante a la hora de elegir entre los tres o cuatro candidatos que tenían encima de la mesa desde hace tiempo.

Por su parte, el que llevó a la formación a la mayoría de edad pasará a ser el primer director honorario. Víctor Pablo era por tanto ayer el segundo gran protagonista porque si Carlos Negreira aseguraba que \“le debemos mucho\”, Andrés Lacasa le agradecía todo el esfuerzo realizado al \“construir los cimientos institucionales para tener grandes aspiraciones de futuro\”.

El gerente destacaba también el buen ambiente en que tuvo lugar el nombramiento teniendo en cuenta el contexto y la complejidad del asunto y hablaba de Slobodeniouk como una persona ambiciosa, joven y con ganas de hacer grandes proyectos de futuro. Para Lacasa, el director responde al perfil que se buscaba porque es \“un comprometido con la música de su tiempo\” que está al corriente de lo que rodea a la OSG: \“La Joven, los coros y el proyecto social\”. Por eso, decía que el de ayer era un gran día para la vida cultural del país.

sus primeras palabras

Sin dejar en ningún momento de sonreír, Dima acertaba a pronunciar un \“buenos días\” en castellano para pasarse al inglés y prometer que intentaría mejorar el idioma. Entre sus primeras palabras, el ruso hacía hincapié en la innovación como una forma de aportar cosas nuevas sin dejar las raíces a un lado. Es más, añadía que así también se garantizaba que la tradición siguiera viva. En su caso, decía, la suya respira de las culturas báltica y escandinava, al pasar la mayor parte de su vida en Finlandia, y la centroeuropea. Después de nacer en Moscú.

El maestro confirmaba en su presentación el flechazo. Confesaba que lo que se dio entre él y el conjunto aquella noche de noviembre hizo que Slobodeniouk se marchara del Palacio de la Ópera con la sensación de querer volver y una experiencia positiva en la maleta para alabar lo hecho por Víctor Pablo Pérez y sentenciar que \“le daré lo mejor que pueda a la OSG\”.

El ruso Dima Slobodeniouk dirigirá a la Sinfónica los próximos tres años