Unas prácticas del ámbito social en tiempos de covid-19

La crisis sanitaria impuso una nueva manera de trabajar con los usuarios en Adaceco | Javier Alborés
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Encontrar prácticas no es una tarea sencilla y menos en tiempos de covid-19. Pero Ainhoa Placer no solo las ha encontrado sino que está aprovechando la oportunidad que le ofrece la Asociación de Daño Cerebral Adquirido de A Coruña (Adaceco) para realizar su Trabajo de Fin de Grado (TFG) de Terapia Ocupacional.


Desde que empezó, hace casi tres meses, no ha ido ni una sola vez a su casa, a menos de treinta kilómetros de la ciudad, para no exponer a los usuarios, porque muchos de ellos son enfermos de riesgo, y se ha dedicado, casi en exclusiva a Adaceco. Tiene claro que quiere especializarse en daño cerebral y, a pesar de los equipos de protección individual y de las mascarillas, “aquí estaba todo lo que me interesaba para mi futuro”, dice Ainhoa.


Entre sesiones, y también “mucha desinfección”, conoció las distintas terapias y actividades que desarrollan en el centro y aclaró algunos conceptos


Aquí, entre sesiones y también “mucha desinfección”, conoció las distintas terapias y actividades que desarrollan en el centro y aclaró algunos conceptos, y reconoce que le sorprendieron las conocidas como “intensivas” porque “era algo que nunca había visto tan de cerca”, explica la estudiante, que acaba de iniciar las entrevistas para su TFG, “un estudio cualitativo sobre las experiencias de padres y madres con daño cerebral y cómo influye el tratamiento de terapia ocupacional en el cuidado de sus hijos”, resume Ainhoa.

Inés Cortés, terapeuta ocupacional de la entidad y tutora del TFG de la alumna asegura que las restricciones afectan en algunos aspectos, sobre todo en el momento de realizar determinadas actividades y, en este sentido, indica que las enseñanzas orales se impusieron en las primeras semanas, si bien después de estos quince días “empezó a proponer actividades y a realizar sesiones de manera autónoma” y conoció todo el funcionamiento de Adaceco


La duración de las prácticas es uno de los cambios derivados de la crisis, pues los alumnos de cuarto solían estar cuatro meses y, como consecuencia de la situación actual, ahora es “alguno menos”, pero tampoco esto está siendo un obstáculo para Ainhoa Placer, quien insiste en la importancia de esta experiencia a todos los niveles y agradece “poder estar aquí y aprender en una situación tan complicada”, y teniendo en cuenta que alguno de sus compañeros de clase tiene que hacer las prácticas de manera telemática debido a las restricciones del covid-19. 

Unas prácticas del ámbito social en tiempos de covid-19