Éxodo humanitario

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Vergüenza debería darnos consentir el mayor éxodo humanitario del siglo XXI, a las puertas de Europa, mientras los gobernantes de los 27 países de la Unión Europea siguen mirando para otro lado. A los miles de refugiados e inmigrantes que quieren entrar en Europa, cierto es que no se les mete en los crematorios ni en las cámaras de gas, como hacían los nazis, pero se les deja ser víctimas inocentes de los traficantes de personas, de graves enfermedades así como de daños morales y psicológicos evidentes.


El consentir, sin tomar ningún tipo de medidas de acogida en Europa o en campos de asentamiento provisionales, que cumplan con todos los requisitos de habitabilidad hace que podamos afirmar que la propia Unión Europea está consintiendo el exterminio sistemático y deliberado de estas miles de personas cuyo único pecado es huir de los conflictos bélicos, de la dictadura, del hambre y de la miseria.


Mientras tanto y dando ejemplo, cada día que pasa, la ciudadanía, comprometida y solidaria de Europa, se organiza para ayudar a todas estas personas, ante el pasotismo de sus dirigentes políticos. Recaudan fondos económicos, alimentos, ropa, medicamentos y un largo etcétera de artículos de primera necesidad que hacen llegar a los países en donde se asientan esas personas inmigrantes. 

Éxodo humanitario