Anfield examina la adversidad de los blancos

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La ilusión madridista de dar un paso firme hacia la decimocuarta Copa de Europa, con un rival del perfil del Chelsea en el horizonte de semifinales y una final soñada, pasa por el mítico Anfield. Con un factor a favor, la ausencia de un público que empuja en volandas a la épica al Liverpool, pero varios en contra de Zidane.


El gran especialista de la ‘Champions’, que solo perdió una eliminatoria y fue el único que conquistó tres ediciones consecutivas, advirtió de que el físico de sus jugadores ha llegado al límite y que las bajas, que alcanzan las 50 este curso, atacan al Real Madrid en un momento decisivo.


A la cita acude teniendo que inventar soluciones en una defensa plagada de ausencias. Sin sus centrales titulares, Ramos y Varane con coronavirus, sin su lateral derecho titular, Carvajal, ni el improvisado sustituto que se convirtió en imprescindible, Lucas Vázquez. Con Hazard sin prisa por volver. Le faltarán referentes a Zidane sobre el campo pero nunca la entrega de sus jugadores. Una vez más los unió a todos en el esfuerzo y encontró el apoyo de los menos habituales para sostener el clásico y ganar opciones a la corona liguera.


Y tendrá que apostar por ellos. Con el brasileño Militao pasando de la grada a jugar tres partidos consecutivos decisivos. La opción de tener que dar entrada a Marcelo en la banda izquierda y pasar a Ferland Mendy a la derecha o alinear de inicio a Álvaro Odriozola al que se le vio falto de ritmo en el clásico.


Plan perfecto

Zidane entendió que el duelo del Alfredo di Stéfano, bautizado como “un campo de entrenamiento” por Jürgen Klopp en palabras que dolieron a la entidad madridista, era el momento de ir por el Liverpool. Su plan salió a la perfección en la noche soñada de Vinicius, el día que firmó su primer doblete que provocó la peor de las caras del Liverpool.


Todo apunta a que las circunstancias provocarán una imagen más cercana a la mostrada ante el Barcelona. La inclusión de Fede Valverde como cuarto centrocampista, teniéndose que infiltrar para la batalla por un fuerte golpe en el pie. La búsqueda del contragolpe con la velocidad de ‘Vini’ como principal arma y la inspiración goleadora de Karim Benzema.


Un nuevo milagro

El Liverpool se encomienda al milagro por tercer año consecutivo. Hace tres, contra el Barcelona, le dieron la vuelta a un 3-0 ante un Anfield enfervorecido. Como el año pasado, cuando tenían que voltear un 1-0 contra el Atlético de Madrid y casi lo consiguen. Hoy buscan lo mismo. 

Anfield examina la adversidad de los blancos