Los jardines de Méndez Núñez llevan un año sin sufrir el botellón

El servicio de limpieza retira la basura de Méndez Núñez, en una imagen de archivo | patricia g. fraga
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La semana pasada, el Ayuntamiento anunció la remodelación de los jardines de Méndez Núñez, una promesa electoral. Como señaló la alcaldesa, Inés Rey, “pódese facer grazas a que esta zona se declarou de especial protección e se erradicou o botellón. Doutra forma non sería posible”. Si no por otra cosa, Rey pasará a la historia por erradicar el botellón en la ciudad, una tarea que muchos consideraban imposible. Ya hace más de un año desde la declaración de Zona de Especial Protección (ZEP) de estos históricos jardines.


Conviene recordar que la Policía Local precintó a finales de 2019, antes incluso de que se declarase ZEP, para disuadir a los jóvenes universitarios de seguir acudiendo a emborracharse bajo los árboles centenarios. Rey estaba dispuesta a acabar con las “vergonzosas imágenes” de cientos de kilos de basura que se acumulaban los viernes y los domingos en la zona verde. La oposición no lo tenía claro. La mayoría opinaba que Méndez Núñez era un mal menor, porque allí los jóvenes no molestaban a los vecinos, como habían hecho en la plaza del Humor. Se consideraba que expulsarlos de allí podía ser contraproducente, porque nadie sabía donde se instalarían.


Beber en la calle

Hay que recordar que no estaba prohibido beber en la calle: los policías locales tenían que recurrir a las normativas que regulan la convivencia, como la perturbación por ruidos, para expulsar a los jóvenes que se instalaban en el parque de Santa Margarita o la plaza de Vigo.


El Covid, desde luego, ayudó. “Pero la situación estaba controlada ya por ese entonces”, señala un agente municipal. Los dos grandes botellones que se detectaron este año se localizaron en la finca de los Mariño. 


En el último se multó a 40 personas por reunirse con no convivientes. Y ahora la Xunta ha asentado de forma inadvertida el último clavo en el ataúd del botellón: la modificación de la Lei de Saúde de Galicia que entró en vigor el 27 de febrero prohíbe beber alcohol en lugares públicos. La normalidad volverá, pero no el botellón.

Los jardines de Méndez Núñez llevan un año sin sufrir el botellón