EL RANGO DE CAPITANA

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En mi comentario de la semana pasada abordaba la igualdad entre mujeres y hombres en el aspecto profesional, y no por las cuotas que se inventan los que siguen teniendo una nebulosa laboral en su cerebro. En la red, de forma directa vía telefónica y a través de mensajes en mi correo electrónico, he tenido comentarios de todo tipo. Unos a favor y otros en contra. Era lo previsto y previsible. El tema, qué duda cabe, sigue produciendo sarpullidos y ronchas alérgicas en muchos sectores de la sociedad. Sobre todo en los que podemos considerar como machistas, o los inseguros, que hay más de los que uno piensa, que tienen miedo competir con una mujer por un puesto de trabajo.
Hoy vuelvo a abordar el tema desde otra óptica. Hace un par de lunas que el machismo de la más rancia especie llegó a uno de los deportes considerados de siempre como señor: el tenis. Toni Nadal, tío y entrenador del número uno mundial, habló del vestuario. Y lo hizo de manera indirecta. Puso el acento en la forma de actuar de los jugadores, del posible despelote, cuando, con una toalla tapan las partes pudendas los tenistas al término de un partido, y al momento en el que entre en las dependencias la nueva capitana del equipo nacional de tenis, Gala León. Para el magnífico entrenador y mentor de la carrera de Rafael Nadal, la situación puede ser un problema no previsto que condicione la relación capitana-jugadores en el vestuario.
A mi memoria llega un recuerdo recogido por las cámaras en directo cuando la reina doña Sofía, bajó al vestuario de la selección española de fútbol y el entonces capitán, Puyol, la recibió tapado con una toalla. Seguro que le avisaron de que entraba en las dependencias y tuvo tiempo para taparse. ¿Por qué no puede ocurrir lo mismo con los jugadores de tenis?
En mis recuerdos también se agolpan los cientos –podrían ser miles–, de entrenadores hombres que a todos los niveles deportivos dirigen equipos de mujeres. Nadie, en ningún momento, se planteó la cuestión de si las mujeres, las adolescentes, las niñas estaban en paños menores o sin ropas por el vestuario. Lo importante es el deporte. Lo demás son anécdotas que surgen en momentos en los que es muy difícil asimilar que una mujer pueda ser la capitana del equipo español de Copa Davis, algo reservado desde siempre a un hombre...
En fin, que tanto Toni Nadal como algunos miembros de la Davis o antiguos capitanes han dejado aflorar el más puro y rancio sexismo. No me vale que las palabras fueron sacadas de contexto. Yo las escuché y por ahora sé lo que escucho. Lo demás son disculpas de machistas en potencia.

EL RANGO DE CAPITANA