El amor desmedido por las celdas

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Hay profesiones en las que la vocación es básica. Los médicos incluso reafirman esa llamada con el juramento hipocrático. En cambio, en otras, por ejemplo, delincuente, es mejor renegar de esa inclinación y rehabilitarse. Los hombres y las mujeres de Dios forman parte del primer grupo; cuanto más se reafirmen en la fidelidad a la llamada mejor les irá. Que se lo digan a A.Y.K., leal de por vida. Monja de clausura en el monasterio vigués de las salesas de Teis va camino de seguir encerrada, pero en la cárcel, pues está acusada de desfalcar 17.500 euros. Una y otra celda no serán iguales, pero si alguien quiere vivir incomunicado...

El amor desmedido por las celdas