Los correos de Blesa

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¿Se acuerdan de Miguel Blesa, el que fuera presidente de Caja Madrid puesto por Aznar, que dejó a la caja “sobradamente preparada” para ser rescatada en 2012? Es  el mismo que en mayo y junio estuvo en la cárcel por la compra del City National Bank of Florida, que causó pérdidas de 500 millones, y por haber concedido un préstamo al anterior presidente de la patronal, Díaz Ferrán, que era consejero de la entidad.   
Bueno, pues este individuo vuelve a “andar en coplas” por cacerías, viajes de lujo, compra de mansiones, por condonar préstamos al PP y al PSOE y, sobre todo, porque la Audiencia Nacional avala que se le investigue por “planificar” la venta de participaciones preferentes a ancianos, discapacitados, enfermos, analfabetos, la mayoría personas humildes que perdieron todos sus ahorros. Entre los 9.000 emails requisados por la justicia hay muchos obscenos en relación con esta indecencia de las preferentes y otros que revelan que Caja Madrid era un cortijo con tráfico de influencias y otras actuaciones, que son  testigo de cargo de su forma de gestionar.
Pero, además de contra Blesa, la Audiencia Nacional admite a trámite la acción penal contra los exconsejeros de aquella caja, a saber: el expresidente de la CEOE; el exsecretario de Estado de Hacienda (PP); el expresidente de la Asamblea de Madrid (PP); el exalcalde de Móstoles (PSOE); un exdirigente de CCOO y un representante de UGT. Repare el lector que ahí está lo mejor de cada casa y que hay gente de “casas”: políticas, empresariales y sindicales que, con Blesa, eran los verdaderos “gobernadores” de Caja Madrid, como ocurrió en otras cajas del país.
A todo esto, el juez que le encarceló está imputado por prevaricación y delito contra la libertad individual –fue suspendido de empleo y sueldo cuatro meses– y no podrá seguir investigando esta causa después de la apertura del procedimiento penal a instancias de la fiscalía. Promete tirar de la manta y ojalá lo haga para conocer toda la verdad.   
Circula por la red una viñeta en la que un adolescente, al ver la cara que pone su padre escuchando noticias de ajustes y recortes, dice a su progenitor: “O sea, ¿todos estos sacrificios se hacen para que el ‘sistema’ que nos ha llevado a esta situación siga funcionando...? Pregunto, ¿eh?”, sentencia el muchacho. Aquella promesa de Sarkozy de “refundar el sistema” no interesó en su día porque les va mejor con que todo siga igual.  
A pesar de todo, feliz año, en la esperanza de que el 2014 traiga un poco de regeneración de la vida pública.

Los correos de Blesa