El dilema

|

Como dijo el Séneca aquel nórdico: “Ser, o no ser; he aquí el dilema”. Que España es cuna de escritores a porrillo es un hecho que nadie pone en duda.
Aquí, cuando un tocahuevos no sabe qué hacer, va y escribe un libro. No sólo eso, sino que, además, pretende que se lo compren, aunque lo que diga en él sea pura purrela.
Pero no crean que son obras de cualquier mangarraños; incluso lo hacen expresidentes de Gobierno, para explicar-justificar las pijadas que hicieron en su “época activa”.
Algo innecesario, porque las sabemos, ya que tuvimos que aguantarlas durante los tiempos en los que gobernaron. Y aunque lo que digan ahora me la trae tan floja como antes, no dejo de comprarlas todas.
No crean que las leo, las paso a mi biblioteca personal del cuarto de baño, y las voy deshojando poco a poco. Nunca es tarde, y siempre hay un momento adecuado para apreciar, en su justo valor, esas obras que utilizo en las mías. Y es que: cada uno obra como puede.

El dilema