Sobrevive como puedas

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n 1980 las salas de cine se llenaban para disfrutar de una película dirigida por los hermanos Zucker y Jim Abrahams, “Aterriza como puedas”. Era un cúmulo de desgracias abordo de un avión en el que no había más que desastres y ocurrencias divertidas. Cuarenta años después pasa algo parecido, pero no en un avión, en nuestro mundo, en nuestras vidas. 
Por no empezar antes, que bien podríamos, nos vamos al año 2008 en el que una crisis económica brutal tambaleó los cimientos de nuestra sociedad y llevó al sufrimiento prolongado a millones de familias que difícilmente podían comer tres veces al día, la llamada clase media sufrió un ataque mortal que se llevó a muchas familias al umbral de la pobreza. En España, además, se produjo en hecho político de gran magnitud, una moción de censura llevaba a la presidencia del gobierno a un joven sin experiencia que tenía que resolver la salida de la crisis y la recuperación económica, el gobierno saliente había encaminado el rumbo con medidas muy duras pero el final aún estaba lejos y, casi sin oxígeno, empalmamos una crisis con otra, la de 2020 que además, incorporó la presencia de un virus, el Covid 19, que multiplicó el dolor y el sufrimiento de toda la población, dejando a su paso más de 40.000 muertos y los que faltan, además de confinarnos en nuestras casas y ponernos mascarillas Dios sabe hasta cuándo. 
Al frente de la gestión de esta pandemia un tal Fernando Simón que dijo tres cosas: en España habrá tres o cuatro casos, las mascarillas no son necesarias y con el verano y las altas temperaturas posiblemente el virus se desvanecerá. No tuvo acierto en sus predicciones y teniendo en cuenta que es el que “sabe”, para echarse a temblar. El paro se dispara y miles de negocios echan el cierre. Nuestros jóvenes universitarios no encuentran trabajo. Mientras en Cataluña unos iluminados dan un golpe a la Constitución y ponen a temblar los cimientos del estado y el gobierno se agrieta con partidarios de los secesionistas a los que defienden con fervor. 
Un movimiento alentado desde la propia vicepresidencia del gobierno lleva a miles de personas a ocupar viviendas privadas y los legítimos propietarios se ven indefensos, la ley parece proteger más a los ocupas que a los propietarios legales. Con nuestras mochilas cargadas de problemas, nos anuncian subidas de impuestos y recortes en pensiones y salarios como fórmula para recuperar la economía. Eso sí, mantenemos un gobierno con 23 ministerios, una legión de asesores y diecisiete gobiernos autonómicos con sus respectivos parlamentos, sus televisiones públicas, radios autonómicas y protocolos varios que cuestan una pasta. Para agitar un poco más el avispero, el rey emérito se ve envuelto en la venganza de una supuesta amante que de la mano de un ex policía pone en jaque a la Corona española y con ella a nuestro sistema de monarquía parlamentaria. Es curioso porque el tal ex policía, un tal Villarejo, era destripado y lapidado por aquellos que ahora, dan verosimilitud a todo lo que dice siempre y cuando, eso sí, sea para destruir el estado, la presunción de inocencia a desaparecido de nuestro estado de derecho para dar paso a la pena de telediario-cloaca. Curioso también que se lapide al rey emérito, que tendrá que rendir cuentas, y se obvie con naturalidad los miles de millones de los ERES de Andalucía, ya saben aquello de que “todo depende del color del cristal con que se mire”. No tengo más espacio, pero no quiero omitir el aviso de ese asteroide que, según nos anuncian, podría estrellarse contra la tierra en algún momento ni tampoco esa desgracia de llegar a ver al Deportivo de La Coruña en segunda división “b”. Este es el “ecosistema” que nos ha tocado vivir y para aguantarlo un consejo: sobrevive como puedas. ¡Suerte! 

Sobrevive como puedas