Casado también juega a desviar el foco de atención

La sede del PP en Madrid de la que Casado quiere librarse | aec
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Pablo Casado tiene que estar desesperado por borrar de una vez por todas la imagen de corrupción que sigue rodeando a su partido. Tanto es así que parece dispuesto a trasladar la sede de la formación de su actual ubicación en la calle Génova. Alguien que crea en el mal fario tendrá muy claro que no fue una buena idea ubicarla en el portal número 13. Pero más allá de las supersticiones, el momento en el que se produce el anuncio parece que oculta otro motivo que puede haber llevado a Casado a anunciarlo como lo hizo. Ahora mismo de lo que se habla es de ese posible traslado y no de la severa derrota que el PP sufrió en los comicios electorales catalanes. Se podría ir más allá y hablar del severo correctivo que han recibido todos los constitucionalistas, pero la realidad es que Casado, desde su desembarco en el PP encadena una derrota tras otras sin que, por el momento, haya habido en algún momento un ápice de autocrítica. Suenan tambores de guerra entre los barones, veremos qué pasa al final.

Casado también juega a desviar el foco de atención