PEDRO SÁNCHEZ Y LA GEOMETRÍA VARIABLE

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Fichaje personal de Pedro Sánchez con la incorporación de Irene Lozano como número cuatro por las listas de Madrid al Congreso, sin consultar a una ejecutiva en estado de pánico. La tensión en el PSOE se ha visto incrementada tras la sorpresa que supuso la incorporación en el número 6 de la ex comandante Zaida Cantera. No cabe duda que ambas pueden ser mediáticas, juntas fueron de la mano en la lucha contra los estamentos militares. Un partido que se suponía “en la travesía del desierto”, pero que sólo busca la esquina del círculo en el que se ha alojado. A otros les dan un lápiz y una pared
¿Coincidencia o estrategia? Observamos perplejos la deriva personalista de un líder, sin más rumbo, sin otra consideración y meta que tocar poder a cualquier precio, por encima de los cuadros, por encima de las propias siglas. El PSOE camina aletargado, sin transmitir discurso alguno que ilusione a una ciudadanía desesperada por la caída de un país que camina al colapso. Respecto a los principios y proyecto político de Pedro Sánchez debemos ceñirnos a declaraciones de prensa, ya que carece de bibliografía, ensayos o cualquier documento donde muestre sus conceptos políticos y fundamentos teóricos. Eso sí, utiliza como nadie, pero como todos los nuevos, la complicidad de las cámaras, su atractivo personal y los selfies por cientos. Parece claro que el PSOE ha pasado de la ceja al hoyuelo en la mejilla. Todo ello carece de sentido.
Algo huele a podrido en Dinamarca. Pasemos por Ferraz e investiguemos la razón por la que un advenedizo (rae: Persona que se ha introducido en una posición, un ambiente o una actividad que no le corresponde por capacidad) tras poco más de un año como “General Secretario” sea capaz de eclipsar tantas voluntades. ¿Quién es Pedro Sánchez? ¿Cuáles son sus principios y valores? ¿Tiene un proyecto político para España o sólo una hoja de ruta para llegar al poder?
Nació en 1972 en Madrid, hijo de un empresario militante del PSOE, madre funcionaria, jugador de baloncesto, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Complutense y doctor por la Camilo José Cela. Ojo al dato: le cambiaron los pañales en Ferraz, a los 26 años comenzó a trabajar en el Parlamento Europeo como asesor de Bárbara Dúhrkop y más tarde fue jefe de gabinete, nada menos que, del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia, Carlos Westendorp, como tocado por una varita mágica, salta a Madrid y de ahí al Congreso. Incluso es invitado a asistir a la última reunión del club Bilderberg, sin ser “pata negra”.
 En su día conocimos los apoyos de FG, con Willy Brant y la CIA apostando a su favor en Suresnes, así vimos  el rostro amable del PSOE. Y como nada sucede aleatoriamente, quien sabe si la geometría variable de la mano de escuadra y compás ha determinado que Pedro Sánchez sea investido como “el rostro amable” de la socialdemocracia española, que no es socialista, no es obrero, sólo se han apropiado de unas siglas con más de 100 años de historia, cuando en realidad no son más que la versión española del  SPD.

PEDRO SÁNCHEZ Y LA GEOMETRÍA VARIABLE