Un delincuente irrumpe en un instituto y causa varios destrozos para robar tres USB

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Agentes de la Policía Nacional de servicio en la estación de tren detuvieron a un individuo de 37 años con más de veinte arrestos en su historial como sospechoso del allanamiento de un instituto de la avenida de Arteixo, de donde habría sustraído tres memorias USB. El arresto se practicó unas después de que tuviera lugar el robo, el día 13, según fuentes de la Policía Nacional.
El delito se habría producido sobre las dos de la madrugada. Cuando saltó la alarma, los responsables del centro acudieron al lugar solo para encontrarse con que la persiana había sido forzada. También descubrieron varias puertas dañadas, además de las ventanas cuyos cristales estaban hechos añicos. El ladrón habría causado todos estos daños solo para hacerse con un exiguo botín: esas tres memorias USB.
Fue al día siguiente, sobre las diez y cuarto de la mañana, cuando se produjo la detención: dado su abultado historial, los agentes de la Policía Nacional procedieron a identificar al sospechoso y comprobaron sus pertenencias, descubrieron los pendrive robados inmediatamente.
Al arrestado también se le imputa un atraco que tuvo lugar el 5 de diciembre en el parque de Oza: un individuo propinó a un hombre un fuerte empujón por detrás que le hizo caer entre dos coches y acto seguido le cogió el móvil y se dio a la fuga.
Un robo extraño
Los allanamientos de centros escolares para robar son recurrentes. Normalmente los ladrones buscan material electrónico, pero el importe de lo robado rara vez es superior a los daños que provocan cuando irrumpen en el recinto. El robo más extraño de 2017   en un centro escolar tuvo lugar en enero, en el CEIP Sanjurjo de Carricarte, en Monte Alto, de donde desaparecieron varios ordenadores y, lo que es aún más extraño, también los peces que son las mascotas en las clase de los más pequeños.
Según relataron fuentes del propio centro, los ladrones entraron en el centro por la parte de atrás, saltando una valla y rompiendo  cristales para forzar una puerta de cristal y aluminio. Una vez en el interior, se dedicaron a practicar actos vandálicos, llegando a reventar el equipo de audio del salón de actos, arrancándole varios cables, y tirando de la cortina que cubría la pared del fondo hasta que se desprendió de sus sujeciones. l

Un delincuente irrumpe en un instituto y causa varios destrozos para robar tres USB