El alcalde de Ourense cree que su predecesor no debió dimitir en una "fase tan inicial"

El alcalde de Ourense, Agustín Fernández. EFE/Archivo
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El alcalde de Ourense, Agustín Fernández, ha proclamado este miércoles que el exregidor socialista Francisco Rodríguez, que abandonó su cargo tras ser imputado en la Operación Pokemon que persigue una supuesta trama de corrupción, "no debió dimitir en una fase tan inicial", al menos, hasta que no existiese "una resolución judicial" firme, añadió.

El regidor socialista, que relevó a Rodríguez al frente de la Alcaldía de Ourense, defendió la presunción inocencia de Rodríguez en una entrevista concedida a la Radio Galega, y advirtió de los posibles riesgos de "judicializar" la vida política en cada imputación.

"Corremos el riesgo de que la denuncia y excesiva judicialización de todos los casos pueda llevar a que se utilice esta vía como intento de presión y amenaza", y "no deberíamos llegar a ese extremo", apuntó.

Para Fernández, en una fase tan preliminar "no se debe exigir el cese de un político", y, así, abogó por la necesidad de buscar "criterios homogéneos", a la hora de determinar la asunción de responsabilidades, para evitar situaciones en las administraciones públicas en que haya "gente imputada que sigue gobernando y otra que no".

Por otra parte, el alcalde -quien consideró necesaria la renovación del PSdeG tras los últimos resultados electorales- criticó la denuncia presentada por el PP de Ourense sobre supuestas irregularidades en 34 contrataciones realizadas en 2012 y subrayó que todas ellas son personal "esencial".

"La Diputación de Ourense está haciendo un ERE y al mismo tiempo contratando personal porque lo considera imprescindible", concluyó Fernández, quien no descarta que se trate de una "maniobra de despiste" para que no se hable de la institución provincial, actualmente en el punto de mira por la investigación abierta al expresidente José Luis Baltar Pumar, acusado de un presunto delito de prevaricación administrativa continuada en la contratación de personal.

El alcalde de Ourense cree que su predecesor no debió dimitir en una "fase tan inicial"