El Paseo muestra su renovada imagen con otro tramo de barandilla de acero y una grada

La nueva balaustrada de acero y la solución escalonada, en el tramo en obras en Riazor pedro puig
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La barandilla de acero gana terreno en el Paseo Marítimo. Si en septiembre del año pasado sorprendía a los viandantes su sustitución por la antigua de piedra en el tramo comprendido entre las Esclavas y el Playa Club, el nuevo diseño, elegido por la Concejalía de Infraestructuras, avanza unos metros en Riazor, para ejercer de barrera protectora en la zona de mayor desnivel a la altura de la plaza de Portugal.
Los cambios forman parte del proyecto de reforma de la zona, que comenzó a ejecutarse a mediados de octubre. Con un presupuesto de 82.820 euros, el objetivo del Ayuntamiento es modernizar progresivamente la imagen del Paseo Marítimo, con la introducción de elementos menos agresivos que la balaustrada original de piedra, y facilitar de este modo las vistas al mar y el acceso a la playa.
El nuevo diseño destaca, además, por la introducción de otro elemento en el Paseo: la solución escalonada. La colocación de una grada de hormigón a cambio de la antigua barandilla de piedra es una de las propuestas que salió del concurso de ideas que convocó el Ayuntamiento para cambiar la imagen de la ensenada del Orzán.
Aunque estaba previsto que esta gran escalera se colocase en el tramo en el que hace tres años el mar se llevó por delante la balaustrada de piedra, por el momento hay que conformarse con el pequeño trozo que se habilitó a la altura del Playa Club. Los trabajos en el tramo comprendido entre la plaza de Portugal y la calle de Pondal, donde también se realizaron cambios en le pavimento, tenían un plazo inicial de ejecución de un mes.

El Paseo muestra su renovada imagen con otro tramo de barandilla de acero y una grada