A Falperra confía en la instalación de la escalera mecánica para atraer negocios

La escalera se instalará en la calle del Maestro Clavé susy suárez

El barrio de A Falperra trabaja para abrirse a la ciudad y desde hace un año y tres meses lo hace con más insistencia gracias a la creación de una asociación de vecinos y comerciantes. La organización ultima proyectos para reforzar el atractivo de la zona como la creación de una imagen de marca y espera que la instalación de la escalera mecánica de Maestro Clavé para salvar los problemas de accesibilidad este mismo año atraiga a nuevos negocios a un entorno cada vez menos envejecido.
El presidente de la Asociación de Vecinos y Comerciantes de A Falperra, Antonio Deus, explica que en los últimos meses se han volcado en la creación de un logo para la vertiente más comercial de la agrupación. Con el distintivo ya listo para pegar en los establecimientos asociados y el reparto de etiquetas identificativas en las tiendas en pleno auge, aclara que la intención “es crear una marca del barrio”.

una imagen del barrio
“Queremos crear una imagen que sea el germen para hacer más iniciativas conjuntas”, insiste. Pese a ser una zona en la que priman los despachos de profesionales liberales, ese proyecto no parece difícil de conseguir puesto que ya cuentan con “más de 250 asociados, un centenar de los cuáles son negocios”.
El futuro se ve todavía más en positivo para que A Falperra se convierta en un referente y pase de ser un barrio olvidado. “La instalación de la escalera mecánica va a revalorizar mucho la zona aunque creemos que, sobre todo, para impulsar el sector servicios dado que muchas empresas ya utilizan varios bajos por las facilidades de comunicación de la zona”, comentan tanto Deus como el vicepresidente del colectivo, Miguel Ángel Abad.
“Creemos que la adjudicación se realizará antes del verano y la escalera estará instalada este año”, calcula el representante de comerciantes y vecinos, que asegura que también estos últimos están deseosos de estrenar la novedad de Maestro Clavé. En los edificios del entorno, en los que se “ha producido una renovación y construido bastante por lo que ha llegado gente nueva”, esperan “como agua de mayo” que se les facilite la conexión con el centro. Tanto para que los propios ciudadanos puedan bajar a otras zonas como para que el resto de coruñeses se anime a visitar un barrio que quiere integrarse en el mapa de compras y ocio.
Para la asociación es “primordial conectar eso porque hay gente que no sube o no baja por las escaleras”. No obstante, frente a otras entidades como la de Os Castros, en A Falperra no ven la necesidad de construir otras rampas, ascensores o escaleras para salvar las empinadas cuestas. “Esto resolverá bastante y se realizará en tramos para que los vecinos de los portales puedan acceder a ellas”, dicen, aunque también seguirán operativos los peldaños de toda la vida para hacer el trayecto de bajada.
Así lo ven pese a que, en su día, el edil de Infraestructuras, Martín Fernández Prado, comentó que el sistema funcionaría arriba y abajo “indistintamente”.
Mientras los procesos para la obra avanzan, también lo hace la  preparación de una agenda de actividades que haga reconocible A Falperra para cuando esté la escalera. “Ahora hay que empezar a funcionar como un centro comercial abierto en el que unos negocios den a conocer las ofertas y ventas de otros y así interactuar”, subraya Deus. n

 

A Falperra confía en la instalación de la escalera mecánica para atraer negocios

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