Una receta para regresar sin ansias ni complejos al origen de Os Caneiros

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Betanzos celebra este sábado Os Caneiros en Familia. La receta de la administración municipal contra el mal de la intolerancia de unos cuantos, el medio escogido para acercar a los niños al origen de una celebración iniciada en el último cuarto del XIX. Los primeros años en As Cascas, en una de las orillas del Mendo. La “mudanza” al Mandeo supuso la consolidación de la “xira”, que se asentó sin complicaciones en el calendario estival de los vecinos de Betanzos. Las embarcaciones, cargadas de hortensias y banderitas, remontan el río hasta los campos de Coirós y Paderne. Mientras, cientos de betanceiros recorren a pie los senderos más próximos al cauce para compartir mantel en las “brañas”, que lo mismo da si se sitúan más cerca de San Xiao que de A Barcala.
La indumentaria y las viandas de las primeras imágenes nada tienen que ver con las actuales, pues ambas han evolucionado, como tantos factores de la romería, con la anuencia de los betanceiros, menos condescendientes con el rumbo tomado en los últimos decenios, sobre todo desde los 80 y 90. Tanto han cambiado que desde algunos sectores de la sociedad betanceira se planteó la necesidad de adoptar medidas, por miedo a perder la esencia de la cita: la convivencia en Os Caneiros.
No cabe duda de que la rival es peligrosa: más joven, casi incontinente, tumultuosa, adicta al desorden y los excesos, y en la misma orilla del Mandeo. Como un “otro yo” de Os Caneiros. Una dualidad que no tendría por qué ser mala, salvo porque unos dinamitan la diversión de los otros, y esta es la razón de la versión “En Familia”: enseñar que se puede gozar sin sobresaltos.

Una receta para regresar sin ansias ni complejos al origen de Os Caneiros