Los vecinos alegarán contra los puntos ambiguos de la ordenanza de ruidos

Copia de El Ideal Gallego-9999-99-99-999-cad87256

La futura ordenanza de ruidos, que se origina de la disgregación de uno de los puntos de la vigente normativa de medio ambiente, no nace tan solo para regular al sector hostelero sino que fijará límites para los músicos callejeros o las reuniones tumultuosas en la vía pública, entre otras actividades. Por ello, no acaba de convencer a todos los sectores por igual. Los vecinos prevén alegar o poner trabas en un futuro a las continuas ambigüedades que se están encontrando en el texto en aquellos puntos no relativos a la hostelería.
Si bien es cierto que el nuevo texto legal surge de la mano de las insistentes demandas de los hosteleros coruñeses para poder tener música ambiental en sus locales, los vecinos critican que la ordenanza se centre demasiado en los apartados relativos a ese sector económico.
“Según vamos leyendo nos da la sensación de que está dirigida en exclusiva a los locales de ocio y no es así”, lamenta la presidenta de la Federación de Asociacións de Veciños da Coruña e Área Metropolitana, Luisa Varela. En su opinión el gobierno municipal –que aprobó el documento de forma inicial durante el último pleno– debería tener más en cuenta otras fuentes de ruido que causan molestias a los residentes en A Coruña, ya que la nueva ordenanza también se redactó con ese fin. Y es que conformes con lo que respecta a los hosteleros siempre y cuando se cumplan toda la regulación, las agrupaciones representadas por Varela creen que la norma “debería de estar mejor matizada”.
“Nosotros vamos a presentar alegaciones porque hay bastantes cosas que habría que variar en la redacción; no se pueden dejar en el aire algunos aspectos”, sostiene la representante vecinal que ve espacio para las irregularidades e incumplimientos. A su juicio es obligación del Ayuntamiento asegurar que también se cumplen los máximos acústicos en “obras públicas y privadas, pequeñas empresas, compañías de servicios o incluso en la consulta del dentista”, así como las reuniones tumultuosas en plena calle o las actuaciones de los músicos en la vía pública.
“Da las cosas por sobreentendidas y es muy ambigua; si se hace, que se haga en condiciones y se regule todo buscando, como prioridad, el descanso del vecino”, reitera.
Para la federación lo de menos son los comercios pues considera que estos molestan mucho menos. No obstante, no descartan presentar más alegaciones porque están en plena lectura.

órgano de control
Por su parte, el presidente de la Federación Salvador de Madariaga, Juan Chas, aclara que todavía no han decidido si recurrirán algún punto o no. “Aún estamos estudiando la ordenanza y por ahora no hay nada digno de alegación; no puedo garantizar que no hagamos ninguna pero también es previsible que no las presentemos”, afirma.
Chas explica que el colectivo al que representa propuso en una reunión previa con representantes municipales la creación de una comisión de seguimiento y considera que “ese sistema es más práctico que pedir el cambio de un artículo”. Por ello, es posible que reserven sus demandas para este órgano de control y discusión.
“Es verdad que hay puntos ambiguos pero en el Ayuntamiento quieren que sea muy abierta, que sea tolerante y solo afecte a aquellos negocios o personas que molesten”, zanja.

Los vecinos alegarán contra los puntos ambiguos de la ordenanza de ruidos

Te puede interesar