La influencia del precio del suelo sobre la vivienda alcanza el 30% en la zona centro

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  redacción>a Coruña

  La repercusión del coste de los solares en el precio final de la vivienda de la ciudad es un dato que habitualmente pasa desapercibido para el comprador, que suele achacar el elevado coste de los pisos a los beneficios que obtienen todos los agentes que intervienen en el proceso. Este hecho es asumido, sin embargo, con normalidad por los profesionales, que tienen claro que, en función de la zona de la ciudad en la que se encuentre el edificio, este índice será mayor o menor. En el caso de la Pescadería y la Ciudad Vieja, la influencia del valor del terreno es uno de los más bajos de la ciudad, no llegando a alcanzar el 30% en ninguna de estas áreas.
En todos los barrios, a excepción de Novo Mesoiro, esta cifra supera el 40%, mientras que en el casco antiguo es de apenas un 28% y en el ámbito Pepri, de un 29,4%, según revela el estudio elaborado por el observatorio José Caridad Mateo, promovido por el Ayuntamiento en la etapa del bipartito. Una de las razones de esta diferencia –no la única– tiene que ver con que la mayoría de los inmuebles a la venta en ambos núcleos son de segunda mano, por lo que el componente especulativo del solar ya se habría diluido desde la fecha de construcción del edificio.
Y es que en el caso de las promociones nuevas es diferente, ya que, por lo general, se construyeron con repercusiones de las parcelas más elevadas, que deben quedar absorbidas para no entrar en pérdidas económicas.
En el caso del precio del suelo urbano, en la zona centro, en la Ciudad Vieja resulta un 17% menor que en la Pescadería. En la primera, se encuentra en torno a los 1.550 euros por metro cuadrado, mientras que en la segunda supera los 1.800. La particularidad en ambos casos es que, al ser zonas fuertemente consolidadas, apenas existen solares sin construir y puestos a la venta.
En todo caso, sí hay un mercado de venta de parcelas con inmuebles, muchas veces en estado ruinoso o de abandono, que, poco a poco, se ha convertido en el modo habitual de renovación y transformación de estas áreas residenciales. En el informe elaborado desde el departamento, a finales del año pasado, aparecían referenciados hasta 16 edificios a la venta, de los que la mayoría tienen que ser derribados. Solo en algunos de estos casos debido a las protecciones existentes, debe conservarse alguno de sus elementos.
Los datos van en consonancia con el porcentaje de viviendas ocupadas. En los dos ámbitos, cerca de un 25% están vacías. De estas, la oferta de alquiler oscila entre el 1,2 y el 1,8% de la zona histórica y de la Pepri, mientras que el número de inmuebles usados en venta es más alto en el primero, con un 2,3%. En la Pescadería es donde más pisos nuevos hay en venta, un 3% del total, algo justificado por el gran número de promociones.


 

La influencia del precio del suelo sobre la vivienda alcanza el 30% en la zona centro