Sande prevé que las cubiertas de Riazor estén reparadas para el próximo partido

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Los trabajos provisionales de reparación en las cubiertas del estadio de Riazor finalizarán, previsiblemente, la semana que viene, justo a tiempo para el compromiso del Deportivo contra el Alavés (sábado 18). Así lo confirmó el concejal de Deportes, José Manuel Sande, ayer en su visita a la instalación para comprobar el inicio de las obras, que acometen una grúa y tres operarios.
Sande anunció que, “si todo va bien”, esta semana se rematará la actuación de la grada de Marathón y en unos días empezará la de Pabellón. “Es un trabajo especializado y de cierto riesgo”, dijo el edil, quien recordó que la reparación total del estadio se llevará a cabo en el verano de 2018 aunque en los próximos días habrá una reunión entre Ayuntamiento y club para tratar de “agilizar algún trámite”.
“El partido del día 18 está totalmente garantizado. Dadas las condiciones climatológicas, la obra debería estar acabada ese día. Si queda algún elemento por acabar, se podría aislar alguna parte”, señaló Sande, quien explicó que la suspensión del encuentro ante el Betis, el viernes pasado, “no fue algo improvisado”, sino que desde el día anterior estaba previsto un protocolo de seguridad.

zonas más afectadas
Según comentó el titular de Deportes municipal, las gradas de Marathón y Pabellón son las más afectadas por el temporal de la semana pasada, “porque son las que recibieron viento sur”, pero las que se encuentran en peor estado son Preferencia y Tribuna, las más longevas. “La obra incluye la sustitución de las dos gradas más antiguas y el trabajo sobre estas, que están mejor porque son de mediados de los 90. Esa intervención garantizaría un estado en condiciones para 30-40 años”, dijo el edil sobre la actuación que se llevará a cabo el verano del año que viene.
Además, en los próximos días saldrá a licitación un contrato de mantenimiento regular que tendrá como objetivo que no se produzcan nuevos daños mientras no se lleva a cabo la reforma integral de la estructura. El documento asciende a 61.000 euros y garantiza la supervisión constante de la instalación, con varias inspecciones en altura a lo largo del año en las cubiertas.
José Manuel Sande recordó que tanto estas reparaciones provisionales como la obra completa de reforma de las gradas son actuaciones “de enjundia, ambiciosas”, que deben ser acometidas con precisión y unas condiciones óptimas de seguridad.
Uno de los operarios que ayer trabajaban en Riazor, José Manuel Quintáns, aseguró que la prioridad es solventar el problema de los agujeros en las cubiertas, para lo que están utilizando una grúa de 70 metros de pluma. Aunque esperan tener finalizados los trabajos la semana que viene, el empleado indicó que “no depende solo de nosotros”, sino de las condiciones climatológicas. “Si viene lluvia y viento no podemos trabajar”, dijo Quintáns, que comentó que son tres personas las que acometen las reparaciones de Marathón y Pabellón, “dos en la cesta de la grúa y uno abajo”.
Los aficionados del Deportivo esperan que su “templo” esté en las mejores condiciones el próximo día 18, cuando los blanquiazules se medirán al Alavés. n

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