Fans que no dieron “tregua” en internet

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A falta de 50 euros para redondear su trabajo gracias a una campaña de crowdfunding impulsada en Verkami, Tregua lanzará su segundo disco de estudio en otoño. Dice el cantante Mario García que el que titulan de forma homónima se compone de canciones que suenan más a Tregua que nunca. Desconoce su origen, aunque se proclama autor de ellas: “Es lo bueno de la música, que sale de dentro” y el resultado llega a sorprender incluso al que firma las letras y los que le dan forma a golpe de acordes. 
Junto a Mario, el bajista David Ruiz, el pianista Rubén Rodríguez, los guitarristas Adrián Torreira e Iván Aguado y el batería Miguel Bieites le sacan punta a un conjunto de temas que el vocalista define como muy personales: “Cuando acabas un disco, te quedas como vacío”. Afirma que en ese momento, se pregunta cuándo volverán las frases y las melodías a rondar por su cabeza. Pero transcurre el tiempo y regresan, “hilas una con otra y te encuentras con unas canciones. Me pongo a escucharlas y no sabes de dónde han venido”. Esa es la magia de su profesión: “A mí desde luego no me funciona eso de sentarse a pensar”. 
Los ocho años de vida de Tregua les han permitido recorrer mucha carretera y conocer a gente. De los más de 150 directos, salen las historias en forma de canciones que hablan de etapas con un sonido, un camino y diferentes mensajes. La banda lleva cocinando el tercero desde hace más de un año. Lo grabaron en los estudios Noisy House bajo la tutela de Fernando Montesinos (Pereza, Poncho K, Hombres G, Estopa, Obús) y Bori Alarcón (Dani Martín, Leiva, Despistaos, Los Secretos, Ariel Rot), “dos profesionales buenísimos” que lo han hecho todo más fácil, cuenta Mario. 
El disco cuenta además con la colaboración vocal de Rulo en la canción “A Largo Plazo”. En este sentido, la autogestión les llevó hace unas semanas a pedir la colaboración de sus seguidores y a pesar de que “nunca sabes cómo va a responder la gente”, están abrumados ante el apoyo conseguido. A falta de 15 días para que termine el reto, tienen cubiertos casi los 3.000 euros que irán destinados a la masterización y fabricación del mismo. Por delante, les quedará pasear unas composiciones que llegan a los más rockeros y a los que optan por un barniz pop: “Cubre un abanico amplio de gustos”.

Fans que no dieron “tregua” en internet