¿Es mejor viajar a Marte o regresar a la Luna?

-FOTODELDIA- GRAF1955. SANTIAGO DE COMPOSTELA (ESPAÑA), 13/09/2019.- La luna llena se eleva sobre la montaña Pico Sacro en Santiago de Compostela, Galicia, España, 13 de septiembre de 2019. EFE/ Lavandeira Jr

ientíficos y profesionales de otros sectores tratarán de da respuesta a las siguientes preguntas: ¿es más interesante desde el punto de vista científico y tecnológico regresar a la Luna o ir a Marte?; ¿es mejor, y factible con las tecnologías disponibles, hacerlo con astronautas, o es preferible enviar antes robots?.

Sobre esos interrogantes, sobre los próximos retos de la exploración espacial y sobre el papel que España ha desempeñado durante las últimas décadas y el que va a tener en el futuro debaten desde ayer en Madrid profesionales de la ciencia, de la industria, de las universidades y de numerosos organismos públicos de investigación en el I Congreso del Espacio.

Las respuestas son casi unánimes: tecnológicamente Marte es un reto mayor, pero hoy por hoy es impensable (hasta “una locura” hubo quien dijo) mandar una persona al planeta rojo; primero por los riesgos “políticos” que conlleva, pero, sobre todo, por los riesgos asociados a la salud, porque no se conoce suficientemente cómo afectará la radiación, el aislamiento y la falta de gravedad al cuerpo humano en una misión tan necesariamente larga.

Científicos, empresas y representantes políticos han subrayado la “juventud” del sector espacial, pero también su extraordinaria capacidad para transformar la sociedad, y han coincidido también al destacar la fortaleza del sector en Europa y la importante presencia, competitividad y pujanza de España en ese contexto.

Los datos avalan esa pujanza: las empresas españolas del sector aeroespacial facturaron el pasado año casi 12 000 millones de euros, exportaron el 66 por ciento de sus productos y servicios, contribuyeron con un 1 por ciento al Producto Interior Bruto, generan casi 60 000 empleos directos de alta cualificación y dedican el 9 por ciento de facturación a investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).

El secretario general de Coordinación de Política Científica del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Rafael Rodrigo, señaló que España ha pasado en pocas décadas de no tener apenas presencia en el sector a ser “determinante” en numerosas misiones espaciales, y aseguró que hoy la industria aeroespacial europea y mundial “busca” a las empresas españolas.

La ciencia espacial es especial, según apuntaron ayer muchos de los ponentes durante la primera jornada del Congreso, porque fomenta la innovación y de sus retornos se beneficia toda la sociedad; porque promueve la cooperación internacional; y porque es muy atractiva y despierta muchas vocaciones de gente joven que encauza su carrera profesional hacia esta rama del conocimiento.

¿Hacia dónde apunta la ciencia espacial?; todos los ponentes coincidieron en la necesidad de explorar e investigar el Sistema Solar para conocer más en profundidad sus orígenes y cuál será su evolución; en la búsqueda de actividad biológica en otros planetas; y en la importancia de las ondas gravitacionales para desentrañar “misterios” como el de los agujeros negros o el origen del Universo.

El objetivo, casi siempre, es investigar en el origen y la evolución de la vida en la Tierra; conocer por qué apareció en este planeta; y averiguar si es posible que exista en otros.

Por otro lado, dos nuevas misiones de la NASA y la ESA al Planeta Rojo, denominadas “Marte 2020”, contarán con la participación activa de la Universidad de Valladolid con el desarrollo de las tarjetas de calibración que se montarán en el vehículo encargado de recoger materiales del planeta vecino.

¿Es mejor viajar a Marte o regresar a la Luna?

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