Medio millar de hosteleros se dan cita en María Pita para denunciar el “abandono institucional” al sector

Los hosteleros se concentraron en María Pita en la primera jornada del cese de su actividad, en la que las terrazas desaparecieron y los buses estaban semi vacíos | quintana
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Medio millar de hosteleros y trabajadores del sector cultural se echaron de nuevo a la calle para exigir unas ayudas que traten de paliar la crisis derivada del Covid-19 que afectan directamente a su actividad. Coincidiendo con la primera jornada de cierre de la hostelería, María Pita volvió a ser el escenario escogido para la concentración. Allí, todos ellos denunciaron el “abandono institucional” y reclamaron ayudas de forma inminente a las administraciones.  

“Llevamos ocho meses adaptándonos a las medidas sin apoyo”, clamó Paula Gallego, del restaurante Pracer, durante la lectura de un manifiesto a las 12.00 horas. Esta afectada por las medidas continuó su turno de palabra con la exigencia de un “plan de rescate y un paquete de medidas necesarias ante un decreto de cierre inminente”. Así, aseguró que son “cientos de miles” los afectados por la “incertidumbre” y el “abandono institucional”, entre ellos, proveedores, comerciales, distribuidores, empresas de transportes, servicios de limpieza, músicos o compañías de eventos, entre otras.

Plan de rescate
Para terminar la lectura del manifiesto, Paula Gallego instó a la cancelación de la cuota de autónomos, la supresión de impuestos, compensaciones para gastos de alquiler, un plan de rescate eficaz y la garantía de que todo ello permanezca establecido mientras el sector no pueda retomar su actividad.

La protesta finalizó con un minuto de silencio por los empleos perdidos y un concierto de la cantautora Silvia Penide. Hasta María Pita se acercaron distintos representantes políticos, entre ellos, la diputada del BNG en el Parlamento gallego Mercedes Queixas, el portavoz del BNG en el Ayuntamiento de A Coruña, Francisco Jorquera, y los ediles de la Marea Atlántica, María García y Alberto Lema. 

Ayer, además, el Ayuntamiento anunció que la actividad en las escuelas deportivas municipales no se suspende, excepto la relacionada con el patinaje, siempre que se cumplan las restricciones.

Sanciones en A Coruña
La entrada en vigor de las nuevas restricciones aprobadas por la Xunta ante la segunda ola de contagios se cerró sin incidencias destacadas en el la ciudad y su entorno, aunque se tramitaron algunas sanciones en A Coruña.

Con la nueva normativa, Cambre, Culleredo y Oleiros se unieron a Arteixo y A Coruña y están cerrados perimetralmente desde  este sábado a las 00.00. La movilidad entre ellos está permitida pero, salvo excepciones, no se puede circular hasta los municipios colindantes, como Sada, Bergondo o Carral. Sin embargo, no se establecieron controles en ninguna de las principales vías de comunicación de la comarca, como la N-VI o la N-550.

La Policía Local en A Coruña tuvo que acudir a un establecimiento que permanecía abierto a las dos de la madrugada y con clientela en su interior, indicaron desde el 092. Los agentes denunciaron al responsable del negocio  y a ocho de los consumidores por incumplimiento de las normas vigentes en Galicia.

Además, se redactaron más de una decena de actas a ciudadanos por estar en vía pública y se denunció a catorce conductores por circular después de las 23.00.

Mientras, en municipios como Betanzos o Sada, a los que no afectan estas últimas restricciones, la hostelería abrió con normalidad y, en algunos establecimientos, incluso se notó más actividad que semana anterior, pese a que entonces se celebró la Festividad de Todos los Santos.

Medio millar de hosteleros se dan cita en María Pita para denunciar el “abandono institucional” al sector