El Depor roza la victoria

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El Deportivo empató ante el Atlético de Madrid en un choque que se presuponía, como al final ocurrió, complicado por el poderío de los visitantes.
El Depor salió con su planteamiento muy claro. Le dejó el balón a los colchoneros y situó las líneas en su campo. Dejó los primeros metros a su rival y se preparó para jugar a la contra. Las enseñas eran muy claras, se trataba de robar la pelota y buscar rápido a Lucas Pérez.
Los blanquiazules aguantaron de manera estoica treinta minutos. En la primera media hora no se disparó entre los tres palos. El equipo coruñés ni tan si quiera tuvo oportunidad, empeñado en defender el ataque lento pero poderoso del Atlético. Los de Simeone, esperando su oportunidad, tampoco llegaban con claridad.
Solo una acción de Sidnei cortando un posible disparo de Jackson y un chut que se fue a las nubes del delantero colchonero se apuntaron en el haber atacante del equipo madrileño.
En el minuto 33 llegaba el gol visitante que abría el partido. Tiago chutaba desde la frontal un balón que repelía la zaga coruñesa y conectaba un poderoso lanzamiento que se alojaba en las mallas ajustado al palo.
Primer disparo entre los tres palos. Primer gol. Algo a lo que, lamentablemente, se ha acostumbrado el Depor. Cada vez que le tiran a puerta -y eso que lo consiguen pocas veces- es medio gol. Para hacérselo mirar.

desconcierto local
El tanto atlético provocó el desconcierto en las filas blanquiazules y los rojiblancos aumentaron la presión sobre la meta coruñesa.
En el 38 Lux detenía un balón rematado a dos metros que, previamente, había dado en el poste. Casi se cantaba el gol. El descanso se alcanzaba con dos nuevos disparos, de Carrasco y Griezmann, antes de cumplir los 45 minutos reglamentarios a los que se llegaba con el 0-1 en los ‘chulísimos’ videomarcadores del Estadio de Riazor.
El descanso sirvió para cambiar los planes. Había que intentar la igualada y para ello el planteamiento necesitaba un giro de 180 grados. Si en el primer periodo los herculinos habían dejado la pelota a su rival, en la reanudación se hicieron dueños del esférico.

presión blanquiazul
Los coruñeses pisaban área en la primera jugada de la segunda parte. Lucas estaba a punto de llegar a un balón que nacía de una contra. Fede Cartabia tomaba el testigo del ataque y comenzaba un repertorio de disparos desde el perímetro que encerraban al Atlético en su campo.
Los entrenadores arrancaron con los cambios para dar oxígeno a los equipos y el Depor seguía dominando y mandando a un Atlético que, con el 0-1, esperaba una contra para sentenciar el encuentro.
En el 76 llegaba la jugada del partido. La fe de Lucas Pérez hacía que robase un balón que Giménez quería sacar de espaldas, en la línea de fondo. El coruñés robaba, se iba hacia el corazón del área pequeña, driblaba a dos contrarios y al portero y alojaba la pelota en el fondo de las mallas. Éxtasis en Riazor.
En el 87 a punto estuvo de darle la vuelta el equipo de Víctor al marcador, pero la cruceta escupía lo que hubiera sido un golazo de Fayçal. Una parte para cada once y reparto de puntos en un partido en el que el Depor fue de menos a más y mereció el empate ante una de las mejores escuadras del campeonato español. El premio a creer en un estilo propio. El de Riazor.

El Depor roza la victoria