El trabajo tuvo premio

Olmos acabó con la camiseta rota, de todo lo que tuvo que pelear con Fakuade y compañía mónica arcay
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El Basquet Coruña sumó su novena victoria después de derrotar ayer en Riazor al Breogán (94-85). Los lucenses tenían la oportunidad de colocarse líderes en solitario. Son los primeros clasificados tras trece partidos, cierto, pero ahora empatados con el equipo naranja y con Palencia, Lleida, Gipuzkoa y Oviedo. Faltan cuatro jornadas para el final de la primera vuelta y la lucha por los dos puestos de Copa Princesa promete mucha emoción.
Como emocionante, intenso y muy trabajado fue el derbi de ayer. Tanto en la cancha como en la grada. Y en el que, finalmente, se llevó el equipo que más tiempo estuvo por delante en el marcador, el que más luchó en defensa y el que menos intentó condicionar la tarea arbitral.
Comenzó el encuentro con un Basquet Coruña muy enchufado y con ganas de dar el primer golpe sobre la mesa. En un cuarto prácticamente perfecto, la intensidad defensiva y el acierto en ataque, sobre todo gracias a un gran Dago Peña, permitieron a los coruñeses anotar la friolera de 28 puntos, y acabar este primer acto con nueve de ventaja (28-19).
El segundo cuarto fue el de la consolidación de posiciones. El partido iba perdiendo el dinamismo del inicio y cada vez se convertía más en una guerra de trincheras. La defensa del Breogán apretó, pero en ataque el equipo de Natxo Lezkano seguía sin anotar con regularidad. Algo que permitió mantener la distancia a un Basquet Coruña ya no tan cómodo en ataque.
El Breogán no dudó en usar herramientas extradeportivas. En un momento de este cuarto, Natxo Lezkano se metió en la pista para comentar alguna incidencia a los colegiados. Y, desde la grada breoganista, el público se encargaba de calentar el partido. Prácticamente hasta el último segundo del partido, los hinchas lucenses no dejaron de protestar cada decisión.
Concluyó el cuarto en tablas (23-23) y con 51-42 en el marcador. Cuando los árbitros iban camino del vestuario, la pitada del lado celeste fue monumental.
De regreso a la pista para reanudar el encuentro, la policía nacional acompañó a los jueces de la contienda para evitar cualquier incidente.
Volviendo a lo estrictamente deportivo, quizás por el ambiente, por el cansancio de un encuentro tan exigente (en el que es muy difícil mantener todo el tiempo el mismo nivel, sobre todo en defensa) o porque hay que reconocer que el Breogán tiene un equipazo y muchos recursos, el comienzo del tercer cuarto para los locales fue nefasto. El Breogán comenzó a reducir las diferencias e incluso se puso por delante. Afortunadamente para los de Tito Díaz, los triples les mantenían a flote. Djuran y Mikulic engrasaron la muñeca y, a base de canastas de tres (acabaron el partido con 4/6 y 3/5 respectivamente), consiguieron que el Breogán no continuara su escalada.
Eso sí, los hombres altos del Basquet Coruña se iban cargando de personales. Algo muy peligroso, teniendo en cuenta los muchos centímetros con los que cuenta el Breogán.
Con 71-69, el partido llegaba a sus diez últimos minutos. Y tampoco comenzó bien este parcial para los naranjas. Salva Arcos lo metía casi todo (acabó con 25 puntos como máximo anotador del partido). Y el Breogán llegó a contar con ventajas de hasta seis puntos.
Pero a Arcos no le duró la inspiración hasta el final. Y el Basquet Coruña tuvo fuerzas para volver a aplicar sus bazas: trabajo en defensa y acierto en ataque, a pesar de las torres rivales.
Los naranjas lucharon hasta el final. Y los lucenses, en cuanto se les acabó la pólvora, ya no supieron qué hacer.
Al final, 94-85, una victoria que pasa página con respecto a la derrota del sábado en Oviedo, y que es una buena plataforma para afrontar el siguiente partido. Será este sábado, de nuevo en Riazor, ante el Prat.
Los catalanes llevan solo cuatro triunfos hasta el momento, pero habrá que ver cómo los coruñeses se recuperan del esfuerzo de ayer. Especial mención a Monaghan, que a pesar de no estar al cien por cien no quiso perderse este partido, y fue de lo mejor del bando naranja.

El trabajo tuvo premio