Un visitante incómodo

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El Deportivo se ha convertido en un invitado al que nadie quiere tener en su mesa. Salvo el choque ante el Sporting, cuenta por victorias sus desplazamientos y parece tan lleno de confianza que hasta los propios rivales se quitan el sombrero ante la apabullante forma de defender.
El Depor comenzó a ganar el encuentro casi en el vestuario. En la primera jugada, los blanquiazules, ayer de amarillo, asestaban un zarpazo al ponerse con 0-1. Rudy se metía en el área, buscaba a Borja, éste aguantaba con Juan Domínguez, esperaba a la llegada de Culio y el argentino, con la zurda, ponía la pelota en la escuadra. Un golazo sin el segundo minuto cumplido.
El cuadro coruñés se adelantaba y el Barcelona sabía de lo complicado que sería marcar. Los de Vázquez durmieron el partido y sólo atacaron cuando lo vieron claro, eso sí, replegándose, presionando al rival, defendiendo sin complicaciones.
A los doce minutos, dos córners visitantes seguidos despertaban el encuentro, pero hasta la media hora no lo hizo el Barcelona, con su primer ataque con algo de chispa. Sólo en el final del primer periodo llegaron las ocasiones de los de Eusebio. Fueron a balón parado. En el 37 Denis Suárez rozaba la cruceta y en el 41 una jugada del mismo protagonista finalizaba con una buena intervención de Lux a disparo de Dani Nieto. El choque llegaba al descanso con la sensación de que la escuadra deportivista tenía medio partido en el bolsillo.
El entrenador del filial barcelonista hizo sus cambios buscando profundidad. El Barcelona también quiso ser más dinámico y el Depor lo empezó a frenar a faltas. A los diez minutos de la reanudación los herculinos ya habían cometido más infracciones que en la primera parte.

sin atacar
El choque, no obstante, se había reanudado con una jugada finalizada por Borja Bastón, pero del 46 al 64, en una especie de capicúa extraño, el Depor sólo se dedicó a defender sin salir ni en una ocasión a la contra. Eso sí, entre el trabajo de Abegondo y el oficio que muestra el equipo, se superaron los acosos de los cachorros culés que, en no pocas veces, evidenciaron su bisoñez. El Depor defiende como nadie en esta Liga. Eso es innegable.
Curiosamente después de la segunda acción de ataque del equipo de Vázquez reaccionó de nuevo el banquillo local para dar entrada a Adama, que en ocasiones volvió loco a Manuel Pablo.
En el 75 los culés se volcaban y, después de un córner llegaba una mano salvadora de Lux para evitar el empate. Adama volvía a poner en peligro, con sus jugadas, la tranquilidad defensiva y había que tapar esa vía.
Tras dos ataques del gigante de ébano Vázquez dio entrada a Marchena por un exhausto Arizmendi y cambió el dibujo con tres centrales. El técnico buscaba superioridad y sus jugadores seguían derrochando sudor. Con el minuto 85 cumpliéndose Borja era sustituido por Juan Carlos. El Deportivo quería acabar el partido con la posesión de la pelota y un buen rigor defensivo. Lo hizo. El Barcelona inquietó a balón parado, donde tiene una enorme calidad, y en un par de jugadas que acabaron, o bien en las manos de Lux o con la contundencia que muestra la defensa.

credenciales
Las credenciales de este equipo son tremendas en materia defensiva y ayer bastó un gol para conseguir tres puntos. Se defendió bien a balón parado y se consiguió una victoria para seguir dando la cara en las partes nobles de la categoría.
Todo ello antes de la Copa, en Jaén, y del choque del domingo en Riazor ante el Zaragoza, donde se verá un encuentro con sabor a Primera en el que el cuadro coruñés, de ganar, puede hacer grande hasta el empate cosechado hace unos días en casa ante el Mirandés.

Un visitante incómodo