Un miembro de Resistencia Galega niega que intentase atentar en Vigo con una bomba en un cajero

GRA025. SAN FERNANDO DE HENARES (MADRID), 08/04/2015.- La Audiencia Nacional juzga desde hoy al presunto miembro de Resistencia Galega Carlos Calvo Varela por haber colocado un artefacto en un cajero de NovaCaixa Galicia en octubre de 2011 en Vigo, unos h
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El presunto miembro de Resistencia Galega Carlos Calvo Varela negó ayer en un juicio que hubiese colocado en la madrugada del 10 de octubre de 2011, en un cajero de Vigo, un artefacto explosivo, que fue detonado por la Policía, y ha afirmado que no estuvo ese día en esta ciudad.

El fiscal de la Audiencia Nacional Carlos Bautista acusa a Calvo Varela de un delito de integración en organización terrorista y otro de tenencia de explosivos, por los que pide para él en sus conclusiones provisionales dieciséis años de cárcel.

Calvo Varela dijo que en la tarde del 9 de octubre de 2011 estuvo en las fiestas de San Froilán en Lugo con dos amigas, que lo invitaron y con las que acudió a un concierto del grupo Lamatumbá, que regresó hacia la medianoche al domicilio que compartía con su novia en Santiago y que, tras comer algo y enviar varios correos, se fue a la cama.

Estas dos amigas del acusado testificaron que es cierto lo declarado por Carlos Calvo.

La pareja del acusado, Rosa Isabel Gandal, afirmó en calidad de testigo que el procesado durmió con ella aquella noche y respondió a varias preguntas del fiscal sobre una carta enviada a Calvo Varela en la que le decía que “para ser independentista no hace falta poner bombas”.

Gandal dijo que escribió esa frase no como “reproche” sino porque en una fecha reciente dos personas habían sido detenidas por colocar un artefacto y que ese era un tema sobre el que existía un debate público en Santiago que, al ser ella y el acusado periodistas de profesión, comentaban en ocasiones.

En su escrito de acusación, el fiscal afirma que Calvo Varela integraba una “célula armada” de Resistencia Galega, que colocó un artefacto en una sucursal de Novacaixagalicia en Vigo y que lo hizo con la cara cubierta para evitar ser grabado.

El artefacto, cuya colocación no fue reivindicada por ningún grupo según un agente de la Policía Nacional que declaró en el juicio, se encontraba en un recipiente similar a un termo y fue detonado por los Tedax, lo que causó únicamente daños materiales en la oficina bancaria y a particulares.

Agentes de la Policía Nacional relataron cómo un grupo de jóvenes alertó de la presencia de un bulto sospechoso en el cajero con un cartel que decía “peligro bomba” y que en las inmediaciones se halló un trozo de un permiso de conducir que se vinculó al acusado.

Un miembro de Resistencia Galega niega que intentase atentar en Vigo con una bomba en un cajero