Indignación vecinal por la destrucción de la alfombra floral en la Ciudad Vieja

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“Se ha producido un atentado”, decía el presidente de la Asociación Faro de Monte Alto, Antonio Gómez Bello, al ver que lo que estuvieron construyendo a golpe de pétalos y tuyas desde las cinco de la tarde del sábado hasta las tres de la madrugada de ayer era historia por la mañana. 

Solo quedaban documentos gráficos y testimonios que aseguraban que fueron los operarios del servicio de limpieza los que apartaron las vallas y deshicieron la alfombra floral en honor a la virgen del Rosario. Ocupaba la parcela que va desde la entrada al templo de Santo Domingo hasta el final del muro y en ella trabajaron hasta 14 voluntarios, tal y como vienen haciendo desde 2001. Si bien desde el colectivo creen que fue intencionado: “Los trabajadores no hacen nada si no reciben una orden”, el Ayuntamiento aclaró horas más tarde que fue un error de interpretación “exenta de toda intencionalidade” porque en la solicitud que registró la asociación se equivocaron de fecha y demandaron que se retirasen las cajas y restos de flores en la noche del 6, a las cinco de la mañana cuando, en realidad, era la madrugada del 7.

Fuentes de Ferrovial Servicios, la concesionaria del servicio de limpieza, también corroboraron la equivocación ya que además de eliminar los residuos comentados por parte del colectivo, se llevaron por delante el mosaico vegetal debido a un malentendido a nivel interno de la empresa. 

En ningún momento, señalan, recibieron indicaciones por parte del Ayuntamiento para retirarla. Por otro lado, recuerdan desde María Pita que el elemento en cuestión forma parte de lo que sufragan mediante un convenio firmado con la Asociación Faro, “do cal se deduce o nulo interese do Goberno municipal de obstaculizar a actividade”. Esto lo confirmó el presidente, que aseguró que la subvención municipal es de 8.000 euros destinados a pagar el local, la luz y la confección de la alformbra, así como un festival de corales que tendrá lugar los días 26 y 27 en el Sporting Club Casino: “Este dinero aún no lo cobramos”.

Con todo y eso, la concejala de Medio Ambiente, María García, se reunirá hoy a las 12.00 horas con Gómez Bello para aclarar el tema y tratar de compensar “o lamentable incidente”. El representante del colectivo manifestó ayer, por su parte, la intención de denunciar al Gobierno local “para que todo el mundo se entere de lo que hicieron”. 

Concentración 
A la salida de misa, los vecinos no dejaban de hablar del tema. Entre ellos, la concejala del PSOE, Pilar Neira, que se solidarizaba con los afectados porque “aunque no estoy a favor de estas cosas, se merecen un respeto que llevan trabajando un mes”. Lely suma en su currículo 18 otoños poniéndose de rodillas para dibujar con pétalos imágenes florales como la de ayer: “Hoy no tengo ánimos”, pero “nos tendremos que reunir porque tuvo que haber una orden”. La misma postura compartía Pepe, que apoyaba la idea que finalmente tendrá lugar hoy, de manifestarse. Será en María Pita a las 16.45 horas. Los impulsores de la protesta animan a participar en una concentración silenciosa “por un acto cívico de desagravio por lo ocurrido” con una flor blanca en la mano: “Para que nuestro silencio sea un grito de ‘basta ya’ a la falta de respeto de tradiciones”, reza la convocatoria.

De indignación máxima calificó los hechos la presidenta de la Asociación de Fiestas del Rosario, Diana Cabanas, que aseguró respaldar al colectivo al 100%: “Es una vergüenza, dejaron estos metros cuadrados más limpios que el resto de la ciudad, que está desastrosa”. Fernando insistía en la intencionalidad del Ayuntamiento de destrozarlo: “Mandaron a los de la basura que lo hicieran”.

Ya por la tarde, a la hora de la procesión los creyentes que se acercaron a pasear a la virgen se recordaban entre ellos la cita de hoy para apoyar a las personas que trabajaron toda la noche “para ver cómo se destruía su homenaje a la patrona”. 

La noticia se convirtió en trending topic y las fotografías del antes y el después, calle con y sin alfombra, poblaron el muro virtual de la mayoría de coruñeses. Las colgaban los indignados por lo que creían que era una “venganza”.

Indignación vecinal por la destrucción de la alfombra floral en la Ciudad Vieja