Varios acusados de estafa en puertos gallegos niegan haber fabricado facturas

La Xunta defendió su gestión en el puerto deportivo de Sada a la espera de la concesión definitiva susy suárez
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Acusados de haber cometido presuntamente estafa, apropiación indebida y falsedad, pertenecientes a la empresa OyS Noroeste, que construyó un gran número de puertos deportivos en Galicia entre 1990 y principios de la década de 2000, han negado hoy haber fabricado facturas.
La sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña ha acogido el proceso contra diez personas, cuatro de ellos hermanos, por causar supuestamente perjuicio a una empresa propiedad de su padre y su tío.
La empresa, OyS Noroeste, era propiedad de estas dos personas y fue el tío de estos hermanos quien denunció al padre de los cuatro, aunque éste falleció y retiró la denuncia tras llegar a un acuerdo.
Fue la fiscalía quien continuó los trámites y ahora los acusa también de presentar ofertas fantasma a la obra del puerto deportivo de la localidad coruñesa de Sada en abril de 1998.
Durante el juicio los acusados decidieron no contestar al fiscal y solo responder al tribunal y a las defensas, por lo que finalmente continuará el próximo martes 17 y no mañana y el jueves como estaba previsto.
Francisco José R.G. ha afirmado que "nunca" fabricaron "facturas falsas" y que ni siquiera se presentaron al concurso del puerto deportivo de Sada.
Fue otra empresa la adjudicataria, aunque "no podía ejecutar la obra" y se hizo una compra privada de los derechos con "el visto bueno" de la administración.
Sus hermanos Jaime, María del Carmen y Rubén han afirmado que la gestión la llevaba Francisco José y que ellos eran socios tras haber aportado cinco millones de pesetas, que tenían porque su abuelo les abrió una cuenta desde niños en la que les hacía múltiples ingresos.
El fiscal sostiene que los cuatro hermanos, junto a su padre ya fallecido y con diversos proveedores y también acusados, establecieron una estructura en la que simulaban compras de material que resultaron ser inexistentes.
También cree que algunas fueron cuantías muy superiores a las realmente suministradas y por eso pide dieciséis años de prisión para cada uno de los hermanos y tres años para el resto de acusados.

Varios acusados de estafa en puertos gallegos niegan haber fabricado facturas