Otra vez contracorriente

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El Depor sigue abonado al empate. Y algo es algo; por lo menos un punto. Ayer volvió a pecar de ingenuo por momentos y vio cómo los visitantes se adelantaban por dos ocasiones en el marcador. No tuvo fortuna de cara al gol con lanzamientos cerca de la madera y al poste y, además, padeció un arbitraje un tanto sibilino, con un penalti sobre Lucas que no se pitó y un final de partido en el que se debería haber descontado mucho más.
El choque empezó con intensidad. La declaración de intenciones de ambos equipos era clara. Movilidad de jugadores y movilidad de balón. El Rayo fue el primero en pisar el área rival. Lo hizo cuando el encuentro nacía, sin crear peligro, pero con las ideas muy firmes. El Depor respondió a los envites e intentó jugar para Lucas Pérez mientras los de Paco caían dos veces seguidas en fuera de juego antes del minuto cinco de partido. En ese instante Riazor estallaba para aplaudir a Pedro Mosquera por seguir en A Coruña y no marcharse al Valencia.
Dos minutos después, en el siete, el equipo visitante se ponía por delante en el marcador. Navarro no era capaz de frenar la entrada de Quini por la banda. El lateral franirrojo centraba al corazón del área y Miku marcaba a dos metros de la línea de fondo sin que nada pudiera hacer Arribas por evitarlo.
El Depor respondió rápido y se repuso del mazazo a base de ataques sobre la portería rayista. Luis Alberto intentó una jugada de tacón en el minuto 10. Contestó Pablo Hernández con un disparo a las manos de Manu. Seguía el ‘toma y daca’.
En el 18 llegaba el empate. Luis Alberto ponía un centro medido con el exterior a Lucas Pérez, que encaraba entrando por el vértice del área y batía con la zurda la salida de Juan Carlos.
El empate hacía justicia a la fe con la que el Depor había respondido al primer tanto de los madrileños. 
Sin embargo, antes de finalizar la primera parte, faltaba otro cañonazo a la línea de flotación del Depor. Manu se equivocaba al pasar la pelota en corto sobre la frontal de su área, donde Miku y Jozabed flanqueaban a Sidnei. La pelota era ‘cazada’ por el delantero asturiano, que enviaba a su compañero para que anotase el 1-2 ante la infructuosa salida del meta deportivista. 
La jugada incluso podría haber sido invalidada por fuera de juego, pero el asistente no lo entendió así. Otra vez a navegar contra corriente.
Volvió a la carga el Depor con un disparo alto de Bergantiños. En el 29 Lucas pidió penalti por un agarrón bastante claro de Zé Castro que, para variar, el colegiado no señaló. En el 34 el Depor gozaba de una clara ocasión para empatar, pero el disparo de Fayçal a pase de Lucas Pérez se marchaba lamiendo el poste. El partido llegaba al descanso con los de Paco ganando en Riazor.
El Depor salió decidido a darle la vuelta al choque y lo consiguió tan pronto como se reanudó. Cani disparaba desde la frontal, Juan Carlos hacía un paradón, un nuevo rechace llegaba a las botas de Fayçal y, desde cuarenta metros, anotaba un golazo por toda la escuadra.
El Depor se desmelenó. Lucas disparaba en el siguiente minuto a un metro del poste. En el 51 Luis Alberto la mandaba al palo, dos minutos después, a la media vuelta, el gaditano volvía gozar de una nueva oportunidad.
En el 63 Cani intentaba sorprender desde el medio del campo y a punto estaba de hacerlo pero el balón se iba alto por muy poco. 
El equipo coruñés se iba desinflando tras un comienzo del segundo tiempo espectacular. Paco reforzaba el medio del campo y las oportunidades se acababan casi de inmediato.
El choque fue llegando a los minutos finales con Vicandi Garrido sin querer saber nada de descontar con justicia, de faltas claras en el final... Arbitrando a un equipo ‘pequeño’. Entre el cansancio y la decepción llegó un nuevo empate que debería haber sido una victoria. A ver si en El Molinón ‘toca’.

Otra vez contracorriente