Pilar Castiñeira Chamorro| “Los ayuntamientos más pequeños del área nos ayudan más que el de A Coruña”

Pilar Castiñeira Chamorro preside Anhida Coruña desde el año 2010 | patricia g. fraga
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“Caos” recibe al que cruza el umbral de la puerta de Anhida Coruña, pero el afecto que muestra el perro de la asociación, cuya sede se ubica en el número 25 de la calle de Amparo López Jean, del núcleo cullerdense de A Corveira, es solo la primera muestra de la amabilidad de la presidenta, Pilar Castiñeira Chamorro, (A Coruña), con el recién llegado.

Defina para el público en general que es el TDAH.
TDAH es el trastorno por déficit de atención que puede tener hiperactividad o no. Y esa es una parte que no todo el mundo diferencia. Puede afectar a toda la población en general y se puede diagnosticar a partir de los seis años. Hemos diagnosticado a adultos que no sabían que lo tenían hasta que se le diagnosticó a sus hijos. Tiene una alta carga genética. En Galicia era muy difícil diagnosticar el TDAH. Se trataba de un tema muy controvertido y que nadie atendía. De hecho yo tengo una hija que fue diagnosticada a los ocho años y tuve que marcharme a Madrid para que fuese atendida porque aquí nadie sabía exactamente qué era lo que le pasaba. Se estaba siempre moviendo, no era capaz a terminar sus tareas al mismo ritmo que sus compañeros.

¿Qué problemática sufren las personas con este trastorno?
Se trata de un trastorno físico, no psicológico. Debido a una deficiente conexión neuronal. El problema que se les presenta a los que lo tienen es que al no ser visible, porque afecta al cerebro, es muy difícil que se atienda debidamente este trastorno. Pero no solo en el caso de TDAH, sino en el de Asperger o la dislexia. Son personas con necesidades específicas pero como no se ve es difícil que se les atienda.
¿Pero cómo es el día a día de ellos y de los que les rodean?
En su caso depende del grado de su trastorno. Personas con solo TDAH no llega al 20% de la población. Lo problemático se presenta cuando tienen dificultades asociadas al trastorno como trastornos de conducta, obsesiones compulsivas, dislexias o trastornos del apego. Todo eso deriva en el hecho de que la gente no alcanza a comprender por qué son diferentes, cuando habitualmente tienen tres síntomas que los caracterizan: impulsividad, problemas de atención e hiperactividad. ¿Cuál es el mayor problema? Cuando se dice “mi hijo es hiperactivo”. Eso supone un gran hándicap para estas personas porque “mi hijo se mueve mucho”. Lo que hay que hacer es dejarlo madurar a base de ponerle pautas. No se soluciona diciendo es hiperactivo . Hay que hacer una valoración durante varios días y tiene que hacerlo un psicólogo clínico. Después habrá que plantear un tratamiento pero, insisto, tiene que hacerlo un facultativo médico.

Entiendo que precisan de tratamiento.
Efectivamente, precisan tratamiento. Se denomina tratamiento multimodal. Por un lado, psicoeducativo, que es lo que trabajamos aquí en la asociación a través del teatro, de relaciones con perros, de sus tareas domésticas… Y, después, algunos, no todos, precisan tratamiento médico y farmacológico. En este último caso depende mucho de las circunstancias personales y familiares. Cuando una madre se enfrenta con la controversia “pastilla sí, pastilla no” lo primero que quiere es que su hijo sea feliz y si es a través de psicoeducación pues fantástico pero a veces hay que optar por otro camino. También es fastidiado dar un calmante a un niño cuando tiene fiebre pero hay que dárselo. Todos los padres que tenemos hijos con TDAH evitamos darles pastillas pero yo no lo quiero tirado, deprimido, con ansiedad y totalmente apartado del mundo. Yo haré lo que sea para que sea feliz.

Así que el TDAH se manifiesta con episodios de ansiedad y también depresivos.
Si no se da medicación, en gran parte de los casos, sí. Los niños se encuentran en situaciones cotidianas en las que se ven superados por las circunstancias, lo que desemboca en ansiedad. Muchos adultos que no fueron diagnosticados, porque en mi época todo el mundo era disléxico ya que no existía otro trastorno, han desarrollado depresiones porque en el origen está ese TDAH que está sin tratar y así nos encontramos con ansiedad, depresiones y otro tipo de problemas.
Explique algo más del por qué estas personas acaban desarrollando cuadros depresivos.
La exigencia ahí fuera es muy grande, sus funciones ejecutivas no funcionan correctamente, ellos no son capaces de centrarse en lo que están haciendo. Estoy aquí hablando y alguien con TDAH no sería capaz de estarme escuchando todo el rato. En los colegios es lo que pasa habitualmente. Una persona con este trastorno no es capaz de estar todo el tiempo en una silla. Estaría con los pies fuera de su sitio, se le caería el bolígrafo, la goma, lo que fuese. Y si no se les trata correctamente se sienten agobiados porque ven que el resto del grupo los aparta. Al contrario de lo que se dice no hay nada más cruel que un adolescente y para ellos es el raro, el que da el coñazo, el que no sabe llevar una conversación. Son niños inmaduros. Suele haber una diferencia de un par de años con el resto y en la adolescencia se nota mucho.

¿Se le podría denominar retraso?
No, no es un retraso, porque de hecho muchos de ellos tienen el trastorno acompañado de una alta capacidad. Lo que pasa es que esta alta capacidad encubre el TDAH hasta que llega, por ejemplo, al Bachillerato. Insisto en que su capacidad intelectual es muy elevada pero no sirve para estar en el aula como el resto de niños. Por ejemplo, lo habitual es que atiendan mejor las explicaciones que da el profesor si se están moviendo porque tienen gran capacidad pero como el sistema obliga a estar en el pupitre y sentado eso se convierte en algo terrible para ellos. Escuchan mejor si están bailando que sí están mirando para el que les habla.

¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a crear esta asociación y precisamente aquí en Culleredo?
La asociación nace porque nos unimos una serie de padres con hijos diagnosticados de TDAH y yo personalmente siempre estuve implicada en la educación de mis hijos, por lo que forme parte del AMPA del instituto de Culleredo. Así fui conociendo la parte educativa y social del municipio y en ese ámbito hay funcionarios municipales que están profundamente implicados. Nos cedieron el local de manera gratuita, nos ceden el despacho de A Escada, entre otras. El Ayuntamiento no tiene muchos recursos económicos pero sí espacios que nos cede sin problemas. ¿A Coruña? Dificilísimo. Cuando estaban los otros y ahora que están estos. Me da igual. No hay manera de que te cedan un espacio, no hay manera de que te ayuden, no hay más que dificultades siempre que pides cualquier cosa. De los que vinieron ahora, estoy esperando que me reciban. Los otros, por lo menos, disimulaban. Los de ahora me dijeron que estamos para mover a la gente. No. Nosotros estamos para colaborar. El Ayuntamiento de A Coruña no ayuda y el de Culleredo, sí. Pero también nos ayuda Bergondo, Cambre. Los municipios pequeños de la comarca ayudan más que A Coruña.
Entonces, ¿el hecho de estar ubicada Anhida Coruña en Culleredo es porque encontró más apoyo?
Aquí solo me hace falta levantar el teléfono para que desde el Ayuntamiento se me facilite todo lo necesario. Sé que me propongo hacer conferencias, charlas, cursillos, lo que sea y sé que lo puedo hacer. En A Coruña, no puedo.

¿Puede cualquier persona, de cualquier municipio, recurrir a ustedes?
Por supuesto, la asociación tiene ámbito provincial. Atendemos gente no solo de A Coruña, también de Ferrol, de Cedeira, de Santiago, vienen personas de todas partes. Hasta de Lugo hemos atendido. Somos cuatrocientos socios. Cuando hablo de socios, no me refiero al niño, me refiero a la familia. Y todos pueden beneficiarse tanto de las actividades como de los profesionales que hay en la asociación.

Pilar Castiñeira Chamorro| “Los ayuntamientos más pequeños del área nos ayudan más que el de A Coruña”