El Gobierno busca el consenso con la exconcesionaria para entrar en la Fábrica de Armas

Por ahora, Hércules de Armamento sigue en posesión de la planta | quintana
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El Gobierno pretende poner al día el inventario del equipo y material que se encuentra en la Fábrica de Armas como paso previo a la toma de posesión de las instalaciones por parte del Ministerio de Defensa. Lo ideal sería que Hércules de Armamento, la exconcesionaria, decidiera acatar la orden que emitió la titular del juzgado de lo Contencioso número 4 la semana pasada, como admitió la subdelegada del Gobierno, Pilar López-Rioboo: “Calculo que la marcha será de forma voluntaria en los próximos días”.

Pero lo cierto es que todavía tienen que llegar a un acuerdo con el gerente de Hércules de Armamento, Ramón Mejuto, que siempre se ha mostrado renuente a abandonar las instalaciones, que lleva ocupando desde hace más de siete años. En público, el empresario siempre ha defendido su proyecto y ha presentado batalla en los tribunales al Ministerio de Defensa, después de que este iniciara el proceso de recuperación de la Fábrica de Armas tras el impago del canon de la concesión.

Un recurso

De hecho, la sentencia del juzgado de lo Contencioso número 4 añadía que Mejuto aún puede interponer un recurso de apelación en un plazo de quince días desde el jueves, ante la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza, lo que parecía que alargaría un proceso judicial que se prolonga ya desde hace dos años. Pero López-Rioboo descartó esa posibilidad. “El auto judicial, en su parte dispositiva, señala que la entrada de Defensa en la Fábrica de armas se hará en un plazo de 30 días (a contar desde el jueves)”, recordó. La única incógnita es si Mejuto colaborará o no.

Una vez Defensa haya tomado posesión de la Fábrica de Armas, se podrá dar por terminada una larga etapa llena de polémica. Hércules de Armamento es una empresa creada exprofeso para gestionar las instalaciones tras la marcha de General Dynamics, pero nunca logró inversores para el proyecto, que pasaba por diversificar la producción. Mejuto siempre culpó a los antiguos trabajadores, que rechazaban su iniciativa, de espantar a los socios. Actualmente la empresa adeuda 5 millones de euros.

El Gobierno busca el consenso con la exconcesionaria para entrar en la Fábrica de Armas