Borja Quiza y treinta artistas más revisan la canción americana en “Cool swing”

14 agosto 2013 A Coruña.- El cantante Borja Quiza vistió la plaza de María Pita con el glamour y la música de los años 40
|

El barítono Borja Quiza se pone hoy en la piel de un crooner de los años 50 por segunda vez, después del estreno en las fiestas de María Pita en 2013. El cantante lírico cambia el chip a las 20.30 horas en el Colón para ofrecerle al público “Cool swing”, algo difícil de encontrar en cartelera, porque “es muy complicado juntar a tantos artistas y no entra dentro de los cánones de lo comercial”. No hay tradición, “ni suficiente pop para atraer a grandes masas”, asegura. Sin embargo, el profesional explica que la gente le lleva pidiendo desde el estreno al aire libre que lo repita.
Los Roberto Somoza, Fernando Briones o Pepe Evangelista hacen posible junto a Quiza un montaje donde cabe hasta el ballet. Entre todos, subirán a la palestra temas de Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Bobby Darin, o Nina Simone, de standars versionados por ellos mismos para la ocasión.
Sonará “New York, New York” o “La chica de Ipanema” y alguien pedirá que le lleven a la luna una vez más. El barítono confiesa que se lo pasa muy bien en este registro porque su cuerpo se relaja. Acostumbrado a tener que soportar un nivel de exigencia y de crítica muy alto, el hecho de saltar a la canción melódica americana es para él una desconexión: “Es como si comes marisco todos los días, está muy bien, pero también apetece a veces una carne asada con patatas como dios manda”.
En este aspecto, a Quiza le gusta variar y se considera un artista polifacético. De los que no se estancan en una casilla. Así es que después de la puesta en escena de “Cool swing” hace un año, el artista preparó para este verano una entrega de boleros en María Pita.
En el caso del primero, Quiza recuerda que el esfuerzo fue tan grande que era una pena no volver a ofrecérselo al público cuando en la plaza se juntaron 5.000 personas y la demanda era una realidad. De gente que lo paraba por la calle y le preguntaba para cuándo.
El cantante señala que aunque es necesaria una interacción con la butaca, en la ópera pasa lo mismo porque el público suele marcar una distancia y romperla resulta más difícil todavía: “Cuesta mucho, pero hay que hacerlo porque tanto la música americana como el lied alemán es lo mismo”. Todo responde a la máxima de que “ser cantante es contar historias y si no hay feedback, todo se reduce a la mitad”.
El coruñés ofrecerá una segunda sesión mañana a las siete de la tarde para que nadie se quede con sed de los años 40, 50 y 60, de la mano “de un montón de músicos espectaculares”. Quiza dice que son lo mejor de cada casa.
Serán un total de 18 temas los que interpreten, enlazados a través de un guión y con una big band, una orquesta de cuerda y seis bailarinas o lo que es lo mismo, 38 artistas sobre el escenario para llevar a los espectadores a otra época. Y a otro continente.

Borja Quiza y treinta artistas más revisan la canción americana en “Cool swing”